Biodiversidad para asegurar nuestra vida

Germán González Dávila

La 13ª Conferencia de las Partes (COP13), del Convenio de Diversidad Biológica (CDB de la ONU), que tuvo lugar en Cancún a fines del 2016, permitió, por primera vez en la historia de estas conferencias cumbre, superar el aislamiento de los ministerios ambientales al integrar a los ministerios de agricultura, pesca, forestal y turismo. Por fin, tomadores de decisiones de estos cuatro sectores económicos reconocieron que la biodiversidad es indispensable para asegurar el bienestar humano y el desarrollo.

La biodiversidad es indispensable para la vida tal y como la conocemos y la vivimos. En cada época geológica permite la vida de todas las especies que forman parte de ella, porque todas dependen funcionalmente unas de otras. Los seres humanos somos un primate que emergió de entre la diversidad biológica propia del Pleistoceno (últimos 2.5 millones de años, hasta hace 10 mil, que inicia el Holoceno), época de glaciaciones e interglaciares que dio lugar a la aparición de los humanos (Homo spp.) y, entre ellos, nosotros, Homo sapiens. Dependemos pues de esta diversidad biológica. El que hayamos logrado la capacidad de producir la extinción de especies a escala planetaria constituye un lastimoso récord, que atenta contra nuestra propia supervivencia como especie.

Los tiempos políticos, así como los tiempos empresariales, cortoplacistas por definición, son incapaces de ver esto. La pérdida de biodiversidad es en realidad más preocupante que el mismo cambio climático, pero mientras éste es relativamente fácil de entender porque se encuentra íntimamente vinculado con la generación y uso de energía, la biodiversidad aparece como algo intangible y más complicado de entender.

El lunes 24 de octubre 2016, la senadora Ninfa Salinas Sada, de la LXIII Legislatura e integrante del Grupo Parlamentario del PVEM, presentó una iniciativa de ley general sobre la biodiversidad (LGB), con intenciones de aprobarla rápidamente para poder presumirla en la COP13 de Cancún. Esta iniciativa implica reformar la Ley general del equilibrio ecológico y la protección al ambiente (LGEEPA), así como abrogar la Ley general de vida silvestre (LGVS). No habiendo tenido lugar consultas públicas previas, esto sorprendió a todos los involucrados en la preservación de la biodiversidad en México, particularmente a organizaciones de la sociedad civil (OSC) que invierten sus esfuerzos en la conservación e investigadores especialistas en la materia.

A fines de noviembre 2016, diversas OSC solicitaron al Senado y a los diputados no aprobar esta iniciativa de ley sin que antes mediara una consulta pública amplia e incluyente. Por fortuna, los legisladores reconocieron esta necesidad y transfirieron la aprobación deesta LGB a un siguiente periodo de sesiones. El Senado de la República consideró necesario iniciar un proceso de análisis, consulta y discusión amplia y democrática para la reforma del marco jurídico sobre la biodiversidad, desde México.

Esta decisión es bienvenida, ya que toda reforma a la LGEEPA y la formulación de nuevas leyes ambientales debe ser precedida por una discusión nacional que involucre a todos los sectores de la población, particularmente a las comunidades rurales e indígenas, así como a investigadores en la materia y activistas de OSC que despliegan esfuerzos por la conservación.

El próximo periodo de sesiones del Congreso inicia el 1º de febrero 2017, por lo que las mismas OSC que solicitaron la consulta pública, así como múltiples ciudadanos preocupados por la biodiversidad, la conservación y el aseguramiento de los servicios ambientales de los ecosistemas, preparan su participación en ella. Nosotros formamos parte de esta sociedad civil interesada y preocupada y estamos atentos a cómo, cuándo y bajo qué formatos el Senado convocará a esta importante consulta pública.

Que México cuente con una Ley General de Biodiversidad puede convertirse en un gran avance para proteger toda esa diversidad de vida que asegura la posibilidad de nuestra vida. La biodiversidad es la verdadera gran frontera a los patrones insustentables de desarrollo actualmente dominantes, en México y en el mundo. Si continuamos transgrediendo sus límites, la naturaleza nos pasará la factura, impagable, por cierto.

 

*Coordinador Editorial del Centro Interdisciplinario de Biodiversidad y Ambiente.

glocalfilia@gmail.com

www.ceiba.org.mx

www.facebook.com/CelBaxSustentabilidad/

Imprimir

Comentarios