Nacional

“Todos tranquilos; los niños dentro y los padres fuera de la escuela”: programa Mochila Segura

Este jueves, el ingreso a las escuelas de educación básica de la Ciudad de México fue diferente, demoró un poco más de lo habitual, el motivo, los lamentables sucesos ocurridos la víspera en una escuela de Monterrey, encendió luces de alerta.

En una de las primarias ubicadas en la delegación Azcapotzalco, integrantes de la Asociación de Padres de Familia, docentes y personal administrativo de la escuela “Amalia González Caballero”, estaban custodiados por tres elementos de la Secretaría de Seguridad Pública capitalina: el programa Mochila Segura se había reactivado.

El director del plantel con voz firme, avisaba a los estudiantes y otros padres de familia que llegaban a la carrera minutos antes de que dieran las ocho de la mañana: “Estamos revisando mochilas, fórmense todos con sus mochilas abiertas, para que sean revisadas por favor. Los papás pueden acompañar a sus hijos, si así lo desean”.

Al cruzar la puerta de entrada al plantel, un ejército de madres de familia y maestros, custodiados por los elementos policiacos, revisaban uno a uno todas las mochilas.

Afuera nadie protestó, se respiraba un aire de tranquilidad saber que sus hijos entrarían al plantel y que con dicho operativo, se evitaría que hechos tan dolorosos como los ocurridos la víspera de ayer se pudieran replicar.

La sorpresa del operativo hizo entrar en calor a todos: los chicos que rápidamente abrían sus mochilas, las madres y maestros que hacían una revisión expedita y profunda de los objetos en el interior y un poco más allá, madres y padres que a la distancia observaban con atención lo que ocurría en la escuela.

“Está bien. Así debería ser diario”, decía un papá mientras miraba a su pequeño ingresar al plantel… “Es por seguridad de los chicos”, decía otro… mientras una mamá parecía no alcanzar a comprender lo que estaba sucediendo, con voz apenada se atrevió a preguntar: “¿Pero por qué están revisando?, ¿qué pasó? —¿Es por lo de Monterrey?, con el rostro desconcertado, su cara parecía decir “no sé qué pasó en Monterrey”, alguien más atajó: “Lo de la balacera, no supo?, y en voz baja, comenzó a relatar los hechos.

Varios padres de familia tenían rostro de satisfacción, al saber que después de lo ocurrido sus hijos estarán más seguros dentro del plantel.

Uno a uno, niñas y niños, desde primero hasta sexto grado avanzaron para permitir la revisión de sus mochilas. Los más pequeños no entendían qué estaba sucediendo, una pequeña preguntó: “¿Qué está pasando?, su mamá le indicó “van a revisar tu mochila”, respuesta que pareció ser lo suficiente explícita para que la pequeña en compañía de su madre permitiera la revisión para poder ingresar a la escuela.

Los más grandes, quinto y sexto año, sí parecían tener conciencia de lo que había ocurrido, quizá en casa vieron las noticias, y platicaron con sus padres, por lo que pacientemente mochila abierta en brazos aguardaron para poder avanzar en su lugar en la fila, ser revisados e ingresar a la escuela.

Hay que madrugar. La petición de las autoridades educativas es que a partir de este viernes y hasta nuevo aviso, los papás, mamás o abuelitos que llevan a los infantes a la escuela, procuraran llegar un poco más temprano, unos 15 minutos antes de las ocho, para poder hacer las revisiones pertinentes y agilizar el ingreso de los estudiantes, a fin de, poder, como ha venido ocurriendo desde que inició el ciclo escolar, las puertas del plantel se cierren en punto de las ocho de la mañana, este jueves, el cierre se demoró 10 minutos.

A uno de los padres se le preguntó si consideraba que revisar las mochilas violentaba los derechos humanos de los chicos, a lo que tajante aseveró: “No hay derecho humano más valioso que el derecho a la vida, y si ello implica, que le revisen la mochila a mi hijo y a mi hija, que lo hagan hoy y siempre, así todos estaremos más tranquilos, ellos allá adentro y yo acá afuera esperándolos”.

 

Imprimir