¿Ya se confesaron? - Juan Manuel Asai | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 09 de Marzo, 2017
¿Ya se confesaron? | La Crónica de Hoy

¿Ya se confesaron?

Juan Manuel Asai

Si no lo ha hecho, le sugiero que lo haga. Después de todo, este viernes arranca el fin del mundo como lo conocemos. No lo quiero asustar, pero es un hecho, qué le vamos a hacer. Nada mejor que llegar a este día con la conciencia tranquila, sin el peso de culpas excesivas que nos impida correr a la velocidad necesaria. En fin, como dice el refrán: que Dios nos agarre confesados.

Dentro de un rato, en su discurso de toma de posesión, Donald Trump, nuevo presidente de Estados Unidos, anunciará la construcción del muro en la frontera con México, la renegociación del TLC y el inicio de la deportación masiva de mexicanos. El primer impacto lo resentirá el peso, cuya cotización alcanzará hoy los niveles más altos de la historia, acaso 23, tal vez 24 pesos por un dólar. Todo eso apenas en el primer día de la administración. Lo que viene después dejará chicas a las plagas bíblicas. Me hago cargo de que suena escandaloso, pero por desgracia lo es, un escándalo para el mundo.

Hay un reacomodo internacional. El primer beneficiario y nuevo hombre más poderoso del planeta es el ruso Vladimir Putin, ex agente de la KGB, que ha hecho lo que ha querido con el empresario de 70 años, pero bisoño político, que llega a la Casa Blanca con una confusión peligrosa: no sabe quiénes son sus amigos y quiénes sus enemigos. Maltrata a sus aliados históricos, comenzando por México, y coquetea de manera obscena con sus enemigos, comenzando por Rusia que tiene miles, sí miles, de ojivas nucleares apuntando a las principales ciudades norteamericanas.

Trump llegó al extremo ridículo de decir que México se ha aprovechado de los Estados Unidos, cuando todo mundo sabe, comenzando por los norteamericanos ilustrados, que el poderío económico de la Unión Americana no se explica sin el trabajo que por décadas, las últimas siete por lo menos, han hecho allá mexicanos. El equívoco es mayúsculo. Muy pronto quedará en evidencia.

Lo más complicado para el país serán los primeros dos o tres meses de la gestión. Trump no tiene más remedio que cumplir, o hacer como que cumple, sus ofertas de campaña. Dicen los que saben que después de las primeras semanas, y una vez que detecte la complejidad de su nueva chamba, para la que desde luego no está calificado, Trump dejará los temas sustantivos en manos de expertos y él se concentrará en promover su imagen hasta el infinito, y más allá y hacer negocios turbios, que es lo suyo.

Si por el contrario, se empeña en gobernar y en hacer el mundo a su manera, estamos a las puertas de una era de oscurantismo en todos los órdenes. Desde cuestiones religiosas hasta el tema del calentamiento global. Lo más parecido en el mundo a Trump es el líder norcoreano, Kim Jong-un. Megalómanos peligrosos para la continuidad de la civilización. No le sorprenda al lector que decrete la abolición de la teoría de la evolución y que eleve a nivel legal la posibilidad de las estrellas, de los hombres famosos, de abusar de todas las mujeres que quieran.

Los expertos dicen que México le envió a Trump una oferta de bienvenida: el Chapo Guzmán envuelto para  regalo. El  capo ya está en una cárcel norteamericana para sacarle la sopa y luego premiarlo por buena conducta. Hoy es la toma de posesión de Trump. Si no se ha confesado, hágalo.

jasaicamacho@yahoo.com

@soycamachojuan

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