Trump y la broma del pony - Gerson Hernández Mecalco | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 09 de Marzo, 2017
Trump y la broma del pony | La Crónica de Hoy

Trump y la broma del pony

Gerson Hernández Mecalco

Cada vez hay más pesimistas que optimistas ante el inicio del gobierno del presidente número 45 en la historia de los Estados Unidos, Donald Trump. Hay muchas especulaciones de lo que comunicará en su primer discurso. Al proceso histórico que inicia el día de hoy 20 de enero de 2017  lo podríamos denominar —sin exagerar— Antes de Trump (a. de T.) y Después de Trump (a. de T.). Su comunicación es políticamente incorrecta;  este personaje comunica en Twitter una cosa, actúa como showman otra, y veremos si hace —ojalá que sí— otra muy diferente. Algunos analistas prevén el apocalipsis de las relaciones internacionales, otros se asombran por la reacción de China en el WEF y su discurso de libre mercado, otros como yo vemos que el territorio mexicano será para los migrantes su único sueño americano, ya que quedarán varados antes de cruzar la frontera, lo que causará más problemas para nuestro país. Ante esto es importante recordar la broma del presidente Ronald Reagan, que explica el profesor David King de la Universidad de Harvard, acerca de que cuando todo está mal hay una esperanza de encontrar un pony en el estiércol, pero mejor vamos por partes:

 

El pony de Trump: La broma del presidente Reagan se refiere a unos gemelos de cinco años y la preocupación de los padres que decidieron llevarlos a un psiquiatra debido a que habían desarrollado personalidades polarizadas; uno era un pesimista total (algo así como un seguidor de López Obrador), el otro un optimista extremo (como muchos de mis inteligentes lectores). El psiquiatra decidió tratar primero al pesimista con el objetivo de entender su perspectiva, por lo que lo llevó a una habitación llena de juguetes nuevos, pero el niño en lugar de mostrar alegría comenzó a llorar:

— ¿Qué ocurre? -preguntó el psiquiatra, desconcertado. 

— “¿No quieres jugar con ninguno de los juguetes?”. 

— “Sí,” gritó el niño, “pero si lo hiciera, sólo los rompería”.

Después el psiquiatra trató al niño optimista. Lo llevó a una habitación donde el techo estaba lleno de estiércol de caballo; el menor, en lugar de arrugar la nariz con asco, emitió un grito de alegría que el psiquiatra había estado esperando escuchar de su hermano. Luego trepó hasta la cima, se arrodilló y empezó a jalar el estiércol con las manos desnudas. 

— “¿Qué crees que estás haciendo?”, preguntó el psiquiatra tan desconcertado. 

— “Con todo este estiércol —contestó el niño, radiante— debe haber un pony aquí en alguna parte”. 

Así como el presidente Reagan repetía esa frase riendo en varias ocasiones cuando todo estaba mal y que llegó a ser una especie de broma para su equipo más cercano ante la presidencia de Trump, este malabarista piensa que no hay un pony —siguiendo la metáfora—, sino muchos caballos y yeguas de ciudadanos que convertirán esta amenaza en muchas oportunidades.

Esta historia nos hace pensar que cuando nos enfrentamos a grandes amenazas, se activan los resortes que pueden generar cambios como sociedad organizada y no esperar a que el gobierno nos brinde la única solución. Sin embargo hay que ser realistas, con el tono del discurso del día de hoy por parte de Trump tampoco sabremos a qué nos enfrentaremos los próximos cuatro años.

 

La comunicación. Lo que ha caracterizado la campaña, así como el periodo de transición, es una incertidumbre por las declaraciones y mensajes de Twitter estridentes, algunas abiertamente en contra de México, contra el TLC, entre otras. Ante la incesante incertidumbre se pueden generar algunos escenarios políticos que van desde la renegociación de las relaciones diplomáticas a escenarios que hacen imposible la implementación de muchas propuestas. 

 

¿Qué va a pasar? Organismos empresariales como la AmCham Mexico consideran que no veremos ninguna catástrofe, es nula la posibilidad de la cancelación del TLC, habrá ajuste o renegociación  en ciertas partes del tratado. Por ejemplo, para 29 estados de Estados Unidos, el principal socio de exportación es México.

Lo único real es que hasta ahora ha habido mucha retórica y mensajes de Twitter; pero los malabaristas optimistas que vemos ponys en el excremento sustentamos nuestras ideas y optimismo con los datos duros que muestran la interconexión entre México y Estados Unidos. Recordemos que un optimista es aquel que cree que el futuro no está predeterminado, y que piensa que el futuro depende de lo que hagamos. México tendría que seguir trabajando en su futuro para buscar otros socios y consolidar su relación con Estados Unidos; el primer mensaje de apertura ya lo dio China. Pero si debajo del estiércol no hay ningún pony, tal vez escucharemos y veremos la caída de un dictador: “He will fall, he will fall, the racist of Trump is going to fall!”. #Jap

Académico de la FCPyS-UNAM

y Consultor Político

@gersonmecalco

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