Cultura

Destruye EI monumentos sirios; eran parte del Patrimonio de la Humanidad

Una foto de archivo que muestra el teatro romano y el Tetrapilón en buen estado.

El grupo terrorista Estado Islámico (EI) destruyó el frente escénico del teatro romano y el Tetrapilón, de la ciudad monumental siria de Palmira, cuyas ruinas grecorromanas son Patrimonio Mundial de la Unesco, anunciaron ayer las autoridades.

El director de Antigüedades y Museos de Siria, Maamún Abdelkarim, explico que los yihadistas causaron hace semanas esos destrozos en la zona arqueológica de la urbe, situada en el este de la provincia central siria de Homs.

“Nos enteramos hace diez días por miembros de la comunidad local de Palmira, pero no lo hemos hecho público hasta ahora porque no disponíamos de fotografías para asegurarlo”, detalló Abdelkarim.

Su departamento publicó un comunicado en su página web en el que afirmó que el análisis de imágenes por satélite efectuado recientemente por la asociación de Escuelas Americanas de Investigación Oriental (ASOR) reveló “daños significativos” en el teatro romano y el Tetrapilón.

La nota destacó que los destrozos fueron causados “por una destrucción intencional por parte del EI” entre el 26 de diciembre y el 10 de enero.

La UNESCO consideró “crimen de guerra” los daños que el EI perpetró contra el teatro y solicitó a la comunidad internacional defender los bienes culturales de las agresiones del grupo yihadista.

“Es una pérdida inmensa para el pueblo sirio y la humanidad”, declaró en un comunicado la directora general de la UNESCO, Irina Bokova, que reivindicó que “la protección del patrimonio cultural es inseparable de la protección de la vida humana”.

El Gobierno francés se dijo consternado por la destrucción del teatro y pidió a la comunidad internacional que una fuerzas para combatir el EI.

En un comunicado, el ministro de Exteriores de Francia, Jean-Marc Ayrault, condenó “fuertemente” los actos “bárbaros” que el EI ha cometido en Palmira, que es Patrimonio de la Humanidad desde 1980 y que fue inscrita por la Unesco en la lista de patrimonio en peligro en 2013.

SITIO. Tetrapilón es una plataforma cuadrada con agrupaciones de cuatro columnas en cada esquina que se ubica en la vía principal de la zona arqueológica.

Abdelkarim apuntó que este monumento quedó completamente destrozado, aunque de las dieciséis columnas que tenía, solo una era verdadera y el resto falsas, porque las auténticas habían sido sacadas en el pasado de Palmira para restaurarlas.

Ante estos daños, Abdelkarim expresó su temor de que los radicales destruyan “por venganza” más monumentos.

“Estamos enfurecidos por lo que pasó, pero también tenemos miedo de que el ‘Dáesh’ (acrónimo en árabe de Estado Islámico) destruya más antigüedades”, se quejó.

Durante su primera etapa en Palmira, el EI convirtió la zona de las ruinas grecorromanas en un campo de minas, que más tarde zapadores rusos se encargaron de eliminar cuando los efectivos gubernamentales sirios se hicieron con su control.

Además, los yihadistas dinamitaron los templos de Bel y de Bal Shamín, así como el Arco del Triunfo, y destruyeron varias estatuas del museo de la ciudad.

Palmira fue en los siglos I y II d.C. uno de los centros culturales más importantes de la época y punto de encuentro de las caravanas en la Ruta de la Seda, que atravesaban el árido desierto del centro de Siria.

Antes del inicio del conflicto, en marzo de 2011, sus ruinas eran uno de los principales centros turísticos del país y de la región.

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