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Correr ayuda al cerebro adulto a generar neuronas: Carmen Vivar

Nuestros Científicos. Originaria del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, Carmen Vivar recuerda que desde niña se preguntaba cómo funcionaban las cosas, lo que le llevó a desarmar varias de sus muñecas que tenían movimientos o pedir a sus papás juguetes de experimentos Mi Alegría.

Al contrario de lo que se pensaba a lo largo del siglo XX, estudios científicos recientes han demostrado que el cerebro adulto sí puede generar nuevas neuronas, que son las células nerviosas más delicadas y especializadas. En este campo ha profundizado la científica mexicana Carmen Vivar Estudillo, doctora en Neurobiología Celular e investigadora del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav), en la Ciudad de México.

La doctora Vivar ha documentado, en ratones, que el ejercicio físico regenera neuronas y crea nuevas conexiones neuronales en regiones del cerebro, como el hipocampo. Esto ayuda a que el cerebro adulto mejore la memoria y la capacidad para aprender.

En conversación con Crónica, Vivar Estudillo contó que los escritos del anatomista español Santiago Ramón y Cajal, de principios del siglo XX, decían que el cerebro no producía nuevas neuronas después de haber concluido el proceso embrionario y postnatal. Sin embargo, a fines de los años 90 se publicaron estudios de investigadores como el mexicano Arturo Álvarez Buylla, que trabaja en la Universidad de California en San Francisco, y Fred Gage, del Instituto Salk, en La Jolla, California, quienes vieron que el cerebro sí tiene capacidad de generar nuevas neuronas en áreas muy específicas.

“Yo leí esa información cuando realizaba mi doctorado y así me involucré con esta línea de investigación, enfocada en la región del cerebro llamada hipocampo. Yo quería saber más y contestar muchas preguntas, por ejemplo: ¿para qué mantiene el cerebro la capacidad de seguir generando neuronas? ¿Cómo se lleva a cabo el proceso?¿Para qué sirven?¿Cuál es su función? Al principio pensábamos que éste era un mecanismo para reemplazar a las neuronas que se van perdiendo con la edad, pero ahora hemos visto que éstas neuronas juegan un papel muy importante para ayudar a los procesos de aprendizaje y memoria. Mientras más neuronas se produzcan, la capacidad de aprendizaje y memoria se incrementan”, indicó la neurobióloga.

INQUIETUD INTELECTUAL. Originaria de la región del Istmo de Tehuantepec, en Oaxaca; hija de fotógrafos, y con una curiosidad desbordada, Carmen Vivar ha recorrido un camino fascinante a lo largo de su formación científica. Al conversar con Crónica, sonríe al recordar que desde niña se preguntaba cómo funcionaban las cosas, lo que le llevó a desarmar varias de sus muñecas que tenían movimientos. La misma curiosidad le hizo pedir a sus papás juguetes de experimentos de la marca Mi Alegría, como un juego de química con el que hizo sustancias como la tinta invisible.

“Recuerdo que en un momento dejé de hacer experimentos porque no sabía qué hacer con las sustancias que hacía en mis juegos. Tenía miedo que si las tiraba a la coladera fuera a explotar mi casa, pero eso no me detuvo porque luego estuve en una escuela donde teníamos un microscopio para cada alumno y mi curiosidad volvió y creció”, contó en entrevista.

Al terminar la secundaria, Carmen entró al Bachillerato Tecnológico Cruz Azul, en Lagunas, Oaxaca, donde obtuvo su primer grado académico como Técnico Laboratorista Clínico; después se mudó a Puebla donde estudió la Licenciatura en Química Farmacobióloga, en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP). Siguió después sus estudios de maestría y doctorado en ciencias en Cinvestav y realizó un post doctorado en Neurobiología y Neurogénesis, en el Instituto Nacional de Envejecimiento, de Estados Unidos, en Baltimore, Maryland.

En los últimos 12 años ha estudiado mucho la formación de neuronas o neurogénesis y ha logrado demostrar que con el ejercicio físico, específicamente al correr, nacen neuronas, pero también hay nuevas conexiones entre las que ya existían. Su línea de estudio es de vanguardia y México avanza en el mismo tren que otras universidades de Estados Unidos y Europa.

ENVEJECIMIENTO SALUDABLE. “Este tipo de estudios es importante porque con el aumento de la edad disminuye el número de neuronas en el cerebro. Esto es más marcado entre quienes llevan vida sedentaria, pero si el individuo hace actividad física, el declive en el número de neuronas no se observa, por el contario, hay casos en los que aumenta. Por esto pensamos que es muy importante comunicar a la gente que realizar ejercicio físico sí es una estrategia de prevención del envejecimiento cerebral”, añadió.

Los estudios de la doctora Vivar se realizan con ratones, cuyo ciclo de vida es más corto que el de los humanos.  Para sus estudios se dividen los ratones en dos grupos, a la mitad se le pone a correr todos los días y a la otra mitad se le permite llevar vida sedentaria. Para poder ver la diferencia en la formación de neuronas entre los dos grupos se tienen que realizar conteos de neuronas y para esto se usa una técnica con la que se pueden colocar marcas en las neuronas nuevas.

“Lo que nosotros hacemos para poder medir y marcar las neuronas nuevas es que inyectamos a los ratones un compuesto llamado Bromodesoxiuridina o BrdU, que es un nucelótido sintético, análogo a la Timidina (T). La Timidina es una de las moléculas que forma el ADN, así que cuando una célula nueva se forma por la división de otra célula, queda una marca que nosotros pusimos y podemos distinguir porque en el ADN de la nueva célula aparece con un color obscuro intenso, el nucleótido análogo BrdU que nosotros inyectamos”, dice la investigadora, que actualmente es miembro del Departamento de Fisiología, Biofísica y Neurociencias, de Cinvestav.

Los estudios de Vivar y su equipo no sólo han logrado contar más neuronas sino decir específicamente en qué región de cerebro se están formando.

“Yo creo que estos estudios tienen mucho valor en este tiempo porque las personas cada vez viviremos más años y la salud cerebral es fundamental, así que aquí les estamos dando a las personas datos que prueban que el ejercicio es benéfico para el cerebro. Pero además demostramos que la ciencia que se hace en México es profesional y muy seria, por eso es importante que el país apoye a sus científicos, para generar respuestas. Esto ayuda mucho, sobre todo en tiempos de incertidumbre”, concluyó la doctora Carmen Vivar.

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