Cultura

Narran con teatro la homofobia y violencia que se vive en Chihuahua

La obra Yo tenía un Ricardo hasta que un… ofrece historias como la de un niño asesinado por sus compañeros, algo que no debe pasar en el país, dice Luis Bizarro

La obra Ricardo III, de William Shakespeare, fue una base para tener una mirada a los casos de homofobia, extorsión, ejecuciones y bullying que se dieron en Chihuahua, y así crear Yo tenía un Ricardo hasta que un Ricardo lo mató, montaje de la compañía Teatro Bárbaro, que se presenta en la Sala Xavier Villaurrutia.

En entrevista, Luis Bizarro, director de la compañía, explica que en un inicio tenían la intención de hacer una adaptación de Ricardo III, pero con el paso de los ensayos, Fausto Ramírez, director de la obra, se dio cuenta que eran muy comunes los sucesos entre la obra de William Shakespeare y la violencia en Chihuahua.

El montaje presenta una serie de casos de homofobia, corrupción, discriminación, abuso de autoridad y extorsión, mismos que fueron escritos por los actores a causa de historias vivenciales.

Luis Bizarro señala que las anécdotas relatadas en el montaje también guardan relación con la historia de Teatro Bárbaro: “Nuestra compañía inició en 2009, considerado como el año con mayor índice de violencia chihuahuense”.

Con el paso del tiempo, el foro de la compañía creció a tal grado que actualmente cuenta con un teatro, biblioteca y se prevé que abran una cafetería, pero para llegar a eso, tuvieron que pasar por tres foros.

Yo tenía un Ricardo hasta que un Ricardo lo mató fue estrenada en febrero de 2016. Luego tuvieron otra temporada en agosto y luego formaron parte de la 37 Muestra Nacional de Teatro, en San Luis Potosí, pero sin cambiar ninguno de las anécdotas.

“Una de las historias es el asesinato de un niño a manos de sus compañeros, justo supimos de lo ocurrido en Monterrey y es como si las historias se fueran actualizando”, sostiene Bizarro.

Aparte de casos específicos, hay diálogos construidos con base en cifras sobre desigualdad, violencia, crímenes de odio y número de muertos por el narcotráfico: “La investigación requirió cinco meses. Sí hemos actualizado las cifras que hay aunque, en su mayoría, son de Organizaciones No Gubernamentales o Asociaciones Civiles, organismos que creo, tienen las cifras más exactas. Si nos fuéramos a las cifras oficiales, estaríamos alejados de la realidad”.

REACCIONES. El montaje tuvo un buen recibimiento en  Chihuahua, situación que Luis Bizarro atribuye a que el público conocía las historias: “Después de cada función la gente siempre quería expresar algo y esto se volvió como una especie de escaparate”.

INCERTIDUMBRE. En la representación se abordan temas complejos, sin embargo, el director de Teatro Bárbaro afirma que no ha recibido ninguna amenaza, pero están conscientes de que pudiera ocurrir:

“El miedo está pero tampoco podemos vivir con miedo toda la vida. De alguna manera, lo que queremos hacer es estrujar las conciencias. Es una obra para todos, puedes estar en el bando de los buenos, de los malos, de los vencidos, pero si tú sabes algo y te quedas callado, entonces te vuelves culpable por omisión. Hemos tenido gente de política que salen conmovidos y esperamos que intervengan en esa situación”, opina Bizarro.

En determinado momento, se invita a que el público participe en la obra, por lo que analizan quiénes pudieran integrarse a ciertas actividades con lo que buscan generar una empatía. “El saber que había ejecuciones en Chihuahua era ya normal, nos estamos habituando a la violencia, lo que queremos es lo contrario, deshabituarnos”, concluye Luis Bizarro.

 


Yo tenía un Ricardo hasta que un Ricardo lo mató estará hasta el 5 de febrero en la Sala Xavier Villaurrutia, del Centro Cultural del Bosque. Localidades: $150. Luego de su temporada en la Ciudad de México el montaje estará en julio a Chihuahua, para después viajar al Festival Iberoamericano de Teatro de Cádiz.

 

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