Revisan el paisaje en la obra de Gerzso, Paalen, Nishizawa, Goeritz y Murata | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 09 de Marzo, 2017

Revisan el paisaje en la obra de Gerzso, Paalen, Nishizawa, Goeritz y Murata

La exposición, conformada por 50 piezas, se presenta en el Museo Carrillo Gil y es una mirada a cómo el arte abstracto de estos creadores tiene como eje el entorno, dice la curadora Paula Duarte

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Cincuenta piezas que recuperan el trabajo de cómo Gunther Gerzso, Wolfgang Paalen, Luis Nishizawa, Kishio Murata y Mathias Goeritz plasmaron la contemplación de paisajes —jardines de Musashino, las cuevas rupestres de Altamira y la naturaleza yucateca— en un arte abstracto, son el argumento de la exposición Después del paisaje. Abstracción en la Colección Museo de Arte Carrillo Gil, que permanecerá hasta el 12 de marzo en el Museo de Arte Carrillo Gil (MACG).

“La exposición es una valoración de la colección de Álvar Carrillo Gil y hace una vinculación de todo el arte abstracto que Carrillo Gil empezó a coleccionar después de la veta de los grandes muralistas: Rivera, Siqueiros y Orozco, y de artistas nacionales, es decir, en ese cambio abrupto hacia la abstracción a mediados de los años cincuenta del siglo pasado”, explica la curadora Paula Duarte.  

Cuando el museo planteó la exposición, añade, se dio cuenta que había una fuerte vinculación de los cuadros coleccionados por Álvar, con el paisaje. “Es por eso que el lineamiento del guión curatorial, es cómo el paisaje fue un ente implícito en cada uno de estos cinco artistas y cómo se volvió el tema principal en una de sus principales abstracciones”.

En el caso de Kishio Murata (1910-1992), fue un artista que Álvar Carrillo Gil conoció a partir de una exposición en Tokio, Japón. “Carrillo Gil estuvo muy vinculado con el trabajo paisajístico de Murata, especialmente el que se ostentaba en los dos jardines de Musashino, Japón, y que por primera vez se exhiben en el museo”.

De acuerdo con la curadora, las obras de Murata son cuatro pinturas de pequeño formato que por primera vez se muestran juntas y que “básicamente son las únicas dentro de colecciones mexicanas, a pesar de que la obra de este artista es un referente dentro de la contemporaneidad en Japón”.

Además, la exposición incluye textos y anotaciones de Carrillo Gil sobre los cinco artistas, por ejemplo, de Murata escribió un texto de cómo lo conoció en el Museo de Arte de Moderno de Tokio y por qué su obra se englobaba dentro de la contemporaneidad japonesa.

“Le llamó la atención por los coloridos estallantes, las armonías cromáticas y el equilibrio de las formas, entonces los textos que se muestran son interesantes porque refuerzan el carácter de la exposición con datos concretos del pensamiento de Carrillo Gil y de porqué seleccionó cierto tipo de obras”, señala Paula Duarte.

Sobre la mirada paisajista de Mathias Goeritz (Alemania, 1915- México, 1990), la curadora precisa que las piezas expuestas forman parte de una serie gráfica de las cuevas de Altamira, España. “No son obras que pertenezcan a la colección del museo, pero fueron solicitadas a la familia Carrillo Gil y con gusto las prestaron. Es una carpeta con 10 obras gráficas que el artista realizó a partir de una investigación de los grabados en las cuevas prehistóricas de Altamira, España”.

NUBES, YUCATÁN Y TEMPESTAD. En la muestra Después del paisaje. Abstracción en la Colección Museo de Arte Carrillo Gil, los espectadores podrán encontrar carboncillos y tintas hechos por Luis Nishizawa (México, 1918-2014), y obras pictóricas ricas técnica y plásticamente de Gunther Gerzso (México, 1915-2000) y Wolfgang Paalen (Austria, 1905 - México, 1959).

“El caso de la obra de Nishizawa, es particular, porque Álvar Carrillo Gil coleccionó 38 dibujos elaborados entre 1964 y 1969, de una exposición que se realizó en el Salón de la Plástica Mexicana y a partir de la cual, Carrillo Gil compró prácticamente toda la colección que vio, y toda está referida al trabajo de las nubes y rocas”, comenta Paula Duarte, curadora.

Sobre la pintura de Gunther Gerzso, dijo, son obras de paisajes mexicanos, específicamente yucatecos como La torre (1955), Estela Blanca (1950) y Paisaje clásico (1960), razón por la que Carrillo Gil tuvo una vinculación ya que nació en Yucatán. “Álvar catalogó a Gerzso como un paisajista abstracto natural, haciendo referencia a las obras resultantes de sus recorridos por las zonas arqueológicas del sur del país, así como por las generadas por las exploraciones en Grecia”.

En Paalen, añade Paula Duarte, el trabajo que Carrillo Gil consideró interesante, data del periodo de 1958 a 1959, mismo que Octavio Paz denominó como “tempestad florida”. “Son cinco cuadros cercanos a la fecha de fallecimiento de Paalen, es decir, fueron obras que hizo antes de quitarse la vida. Son muy potentes visual y estéticamente, además de que están generados dentro de lo que Octavio Paz alcanzó a denominar como tempestad florida. Es el caso de los cuadros Migración de Yucatán (1959), Composición de Colores (1959) y Bañistas (1959)”.

Por último, Paula Duarte, destaca que entre las cédulas comentadas, sobresalen los comentarios de Carrillo Gil sobre Gunther Gerzso en la conferencia titulada Lo natural del arte abstracto, presentada en el marco de la magna muestra del artista en el Museo Palacio de Bellas Artes en 1963.

 

Después del paisaje. Abstracción en la Colección MACG se exhibirá hasta el 12 de marzo en el Museo de Arte Carrillo Gil, ubicado en Av. Revolución 1608, esquina Altavista. Horario: Martes a domingo de 10:00 a 18:00 horas.

 

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