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Morales juega sucio para eternizarse en el poder

 El presidente de Bolivia, Evo Morales, realizó ayer ajustes a su gabinete de ministros con la perspectiva de lograr habilitar su candidatura en las elecciones de 2019 para buscar un cuarto mandato consecutivo hasta 2025.

Entre las vías que analiza el partido de Morales para habilitarlo figuran el convocar a otro referendo por iniciativa ciudadana o mandato parlamentario, una consulta al Tribunal Constitucional y la dimisión del presidente meses antes de terminar el mandato.

De todas las opciones, el oficialismo considera que el último es el camino más corto y menos burocrático, y uno de los principales defensores de optar por esa vía es precisamente el nuevo ministro de Justicia, Héctor Arce.

Maniobra sucia. Se trata de la última “maniobra sucia” del mandatario para eternizarse en el poder, como denuncia la oposición, ya que el oficialismo se niega a reconocer el resultado del referéndum de febrero del año pasado, en el que los bolivianos votaron mayoritariamente “no” a una reforma constitucional para permitir un tercer mandato consecutivo del líder bolivariano.

El líder opositor y empresario Samuel Doria Medina criticó la jugada del presidente con motivo del undécimo aniversario de su llegada a la Presidencia, al considerar que “estuvo orientado a mostrar su deseo de querer eternizarse en el poder”.

A su juicio, la democracia en Bolivia está “en terapia intensiva” por la intención de Morales y sus partidarios de permanecer en el Gobierno por muchos más años, algo que, según el opositor, “tiene el rechazo de la población”.

Más que todos juntos. En su defensa, Morales alegó que en sus 11 años de Gobierno hizo más que todos sus antecesores en 180 para defender su continuidad en el poder, en un discurso de cuatro horas y 20 minutos pronunciado ante el Parlamento.

Para el mandatario y sus seguidores, la gente votó engañada debido a una “guerra sucia” promovida por la oposición y Estados Unidos para desprestigiar al Gobierno.

 

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