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Patriotas… la suma de las partes

En un equipo donde no existen las estrellas, aunque sí las haya de facto, hay un punto donde converge el éxito de Nueva Inglaterra, Bill Bellichick, quien se ha encargado de construir un sistema y luego ha acomodado las piezas que cuadran en el rompecabezas. Los resultados le han dado la razón

Para mucha gente que no vive involucrada en el mundo de la NFL, que de pronto se asoma cuando se acerca el Superbowl, pero que en lo general solo es un espectador, la fama de Tom Brady eclipsa de manera rotunda la del verdadero cerebro de la Operación Éxito de los Patriotas, Bill Bellichick.

El entrenador en jefe de Nueva Inglaterra ha convertido a su equipo en un modelo de organización. Sabe perfectamente que el éxito no se obtiene solo de dar abrazos y besos a sus jugadores como alguna vez lo trató de hacer Diego Armando Maradona en la Copa del Mundo de Alemania en el 2006. Que Nueva Inglaterra haya dejado de estar en la postemporada sólo dos ocasiones en los últimos 17 años, tampoco es producto de la casualidad.

Bellichick ha pugnado porque en su equipo no sólo haya jugadores talentosos, considerando además que en el alto rendimiento y al nivel en el que se desempeñan los Patriotas, por necesidad todos los jugadores deben de serlo, si no lo fueran tampoco formarían parte de la organización y hay  también un liderazgo, un esquema que se plantea desde el hecho mismo de que Bellichick predica con el ejemplo.

Lo que sucede en Nueva Inglaterra es simple, grandes jugadores, liderados de la forma correcta, tienen que entregar grandes resultados. Y el sistema empieza en la selección de los jugadores que pueden ajustarse o que cubren ciertos requisitos. No son los buenos receptores, sino los receptores que cubren ciertos parámetros los que integran ese cuerpo en los Patriotas, y así, en cada posición. Una buena selección desde el draft mismo, privilegia a los idóneos sobre los mejores.

Bill Bellichick ha llegado al extremo de prácticamente jugar a la lotería en el draft, trae muchos jugadores que no están bien valorados y de entre muchos, saca algunos y de esos, a varios que terminan por ser grandes elecciones.

 DESCONOCIDOS ESTELARES. La filosofía de Bill Bellichick incluye un valor muy importante, la química de los elementos que integran a su equipo está por encima del talento, por eso es que Nueva Inglaterra ha dejado ir a un sinnúmero de jugadores estrellas que pretendieron estar sobre el resto de sus compañeros. Las decisiones no son fáciles, pero los resultados avalan que se ha hecho lo correcto.

Desde hace varios años es difícil ver a una primera selección en el equipo de los Patriotas. Entre los elementos que jugaron el domingo ante los Steelers llegamos a ver a receptores que son el número 3 de la famosa “deep chart”, estaba Julian Edelman, una selección de séptima ronda, un agente libre no drafteado como Danny Amendola, un corredor estelar que era casi anónimo hace tres años LeGarrete Blount y otros como Dion Lewis o James White o James Develin que seguramente requirieron en las primeras semanas en al organización llevar una etiqueta con su nombre como en el kínder para poder ser identificados.

ORDEN Y PRIORIDADES. Hay una anécdota muy famosa al interior de los Patriotas de un día en que Brady estuvo entrenando y tratando de perfeccionar un pase de cierta trayectoria en la campaña del 2005. Josh McDaniels era el coordinador ofensivo y después de la cuarta o quinta ocasión en que el ya dos veces campeón del Superbowl “llamó” la jugada, McDaniels se metió al terreno de juego, y le estrelló en el pecho el libro de jugadas “Tu decide como vamos a jugar” le espetó el joven entrenador, la cara de Brady fue de asombro absoluto y reaccionó diciendo: “No, no, discúlpame, tu llámalas…”, McDaniels con la fama de ser uno de los más jóvenes head coaches de la historia estaba en la organización que estaba construyendo aún Bellichick, le respondió, “La próxima maldita vez que cambies una jugada que envío, presentaré mi renuncia…”

Y apenas unos días después, vendría también una reacción de Bellichick ya que en un partido Randy Moss había sido el receptor predilecto de Brady con más del 50% de sus pases… “Si crees que eres muy inteligente como para dirigir a este equipo, entonces yo renuncio y tú te haces cargo, primero mandas las jugadas, luego escoges con quién quieres jugar… Te vas tú o me voy yo…”

Claro que no será fácil imaginar a un quarterback ganador de dos Superbowls siendo tratado de esa manera.

Sin embargo, esa ha sido la clave del éxito. No todos los jugadores están dispuestos a seguir las reglas de una organización. No todos están dispuestos a seguir aprendiendo y Tom Brady, con su fama, con su fortuna, con sus cuatro anillos de Superbowl, sigue siendo, y así lo han hecho saber muchos de sus compañeros y ex compañeros, un líder en el campo, dispuesto a aprender y a escuchar el consejo de su Head Coach, durante años no se ha vuelto a repetir una situación como la descrita una líneas antes.

Más aún, Bellichick ha convencido a todos los que han estado a su cargo que la suma es más importante que cada una de las partes si lo que se pretende es alcanzar los objetivos planteados.

DO YOUR JOB. En Nueva Inglaterra no hay un Gerente General, todo el mundo está metido en su trabajo en vez de estar criticando a los oficiales, a los referis, no hay un “alguien” a quien puedan llamar los representantes para pedir que se le de a un “x” jugador un trato especial. Sin importar que tan aplastante haya sido su victoria, los jugadores simplemente no denigran a nadie, todos los rivales son respetados, no hay declaraciones altisonantes ni estrafalarias, y excepto por lo que se le llega a permitir a Rob Gronkowski, nadie habla de más. Seguro que los políticos deberían de estudiar seriamente como son las conferencias de prensa de los Patriotas.

Evidentemente queda el factor de que Bellichick no es carismático y es más, casi nadie lo quiere en la NFL a pesar de que se le respeta, pero es evidente que en una organización como esta, a nadie le importa si el Head Coach es querido u odiado por la prensa y la afición.

Bellichick está en los Patriotas con el objetivo de hacerlos ganar y las últimas 17 temporadas lo ha hecho mejor que nadie, no creo que Robert Kraft el propietario del equipo viva preocupado si ve en redes sociales que su Head Coach es impopular, finalmente le paga para que haga lo que hace y muy bien, no para hacer amigos… Eso lo podrá hacer de mejor manera el día que se retire…

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