Jiribilla del líder de la CTM rompió la sobriedad | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 09 de Marzo, 2017

Jiribilla del líder de la CTM rompió la sobriedad

Jiribilla del líder de la CTM rompió la sobriedad | La Crónica de Hoy

El Salón López Mateos lució abarrotado ante la expectativa generada desde el viernes cuando se supo que habría un pronunciamiento del titular del Ejecutivo federal ante el cambio de administración en Estados Unidos.

Poco antes de iniciar el evento, hubo que llevar más sillas para los rezagados. En el presídium, el senador Pablo Escudero platicaba con todos los corrillos de funcionarios. De cuando en cuando con José Antonio Meade, o con su par en la Cámara, Javier Bolaños. Luego el grupo se agrandó y en forma de círculo ya conversaban el procurador general, la senadora Gabriela Cuevas, quien fue la única mujer en el presídium y a quien se colocó a dos lugares del atril. 

Mientras iniciaba el evento en el cual el presidente Enrique Peña Nieto fijó su postura en materia de política exterior, los acordes de la canción francesa “La Vida en Rosa” inundaban el salón. le siguió el tema de “Nadia” y otras piezas de música instrumental. 

Fue una ceremonia sobria. No obstante, tres momentos de aplausos distinguieron el evento. Al hacer su ingreso el mandatario donde los invitados se pusieron de pie para darle una prolongada bienvenida.  El segundo momento en que la sobriedad se rompió ocurrió a mitad de discurso del presidente Peña Nieto, cuando aseguró que a la relación con Estados Unidos no la marcará ni la confrontación, ni la sumisión y dejaba en claro que apostarían por el diálogo y la negociación.

El líder cetemista, Carlos Aceves, le puso jiribilla al evento. “Está bien que los empresarios se sumen a la unidad, pero también estaría bien que suban los salarios para que los trabajadores puedan poner alimentos en su mesa. Sólo eso contiene una posible asonada. Hay mucha gente enojada allá afuera”.

Con la experiencia que lo ha apoltronado en la central obrera más grande del país, Aceves del Olmo dijo sentir un nuevo ambiente, pues “pasado el fin de semana se sentía que nos iban a comer vivos, ahora yo siento que las cosas van tomando su exacta dimensión. Pero, ojalá se refleje en los hechos. 

Ante la inminente negociación del TLCAN, pidió ser una parte de esa negociación, que los sindicatos estén, “porque los sindicatos americanos van a estar y ya nos han estado dando mucha lata en distintos estados de la República”. 

Juan Pablo Castañón abogó porque mas allá de las diferencias entre la clase política y económica, los actuales sean momentos de unidad en torno a un sólo objetivo: primero México. 

Al respecto, Del Olmo, en tono de ligero reproche, reviró a Castañón: la fórmula no sólo es gobierno-empresarios, sino gobierno-empresarios-trabajadores. “La gente es muy importante. Esa gente que a veces se enoja, como están ahorita unos enojados, menos enojados que ayer o que antier, que se enojan, a veces tiene razón, porque no se le da la información adecuada o puntual”. En el presídium todos parecían castigados, mientras que el titular del Ejecutivo no le quitó la mirada al líder cetemista.

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