“No es malo haber reformado tanto la Constitución en 100 años, pero…”: Pedro Salazar | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 26 de Enero, 2017

“No es malo haber reformado tanto la Constitución en 100 años, pero…”: Pedro Salazar

La Constitución ha sido reformada con más de 600 decretos y ahora tiene tres veces la extensión que tenía en 1917; sin embargo, esto no es necesariamente malo, políticamente, porque significa que se ha mantenido como un instrumento donde los actores políticos y sociales la han adecuado a la realidad, señala Pedro Salazar, profesor de Teoría de la Constitución de la Facultad de Derecho y director del Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la UNAM. 

Durante el segundo día del coloquio “México: ¿necesita o no una nueva Constitución?”, que se realiza en la máxima casa de estudios hasta hoy, agregó que el problema con la Constitución actual es su dimensión técnica, que la hace en ocasiones inaccesible hasta para los mismos especialistas, lo cual se exacerba para la población común. 

“La Constitución de 1917 fue un documento jurídico exitoso, debemos reconocerlo y aquilatar sus enormes aportaciones para la construcción de una civilidad política en el país, frágil, pero real, durante estos 100 años. No obstante, requiere adecuarse a los tiempos históricos y los desafíos que la sociedad le va presentando”, refirió durante el acto realizado en el Instituto de Investigaciones Filológicas de la Universidad. 

El investigador puntualizó que las constituciones no sólo son documentos jurídicos, sino resultado de pactos normativos políticos y sociales, que recogen las aspiraciones vetustas de alcanzar la paz y convivencia pacífica. “Son normas creadas por los hombres, elaboradas para brindar  certidumbres en momentos convulsos y en la búsqueda de escapar de la violencia (…). Son mecanismos de construcción de un futuro”. 

Por ello, enfatizó que desde la perspectiva política tantas reformas al documento no significan algo negativo, no obstante, las consecuencias de ello impactan su dimensión técnica, lo cual la hace un texto confuso, contradictorio, inaccesible, complicado en su estructura y complejo en su redacción, es por ello que se dice que las reformas han desajustando el texto. 

Ante estas disyuntivas, añadió, en su instituto han elaborado una propuesta constitucional para reordenar y consolidar el texto, actualizarlo y mejorarlo técnicamente, complementándolo con una Ley de desarrollo constitucional, donde se depositen reglamentos y acuerdos que las cúpulas políticas no quieren dejar fuera de la Constitución. 

“Tomamos la Constitución y le hicimos un lifting, con lo que obtuvimos un texto más legible, ordenado coherente y accesible, es la misma, pero reacomodada. “Lo hemos socializado con la academia y sectores de la política, para realizar la adecuación necesitamos de la voluntad política necesaria para llevar a cabo un decreto de reforma para pasar de un texto a otro”. El especialista  recordó que este es un trabajo que ha encabezado Diego Valadés y Héctor Fix-Fierro, destacados investigadores del IIJ.

LAICIDAD. Durante la mesa “Estado laico, minorías, Derechos Humanos y garantías”, Salazar dijo que es un ejemplo de cómo se requiere actualizar la carta magna y hacer adecuaciones conforme a los tiempos actuales. “Hoy la laicidad no sólo orientada a una iglesia, sino que es un principio que debe lidiar con pluralidad religiosa que no existía en 1917. Para entonces atendió una problemática distinta”.

Ahora un ejemplo de las contradicciones del texto, citó. Si bien la Constitución establece que en su artículo primero que nadie puede ser discriminado, tanto por sus creencias religiosas o de otra índole, se debate sobre la inconstitucionalidad del matrimonio igualitario, cuando que entonces sería un tema jurídicamente estéril si se obedece el artículo primero.  En temas como éste y el de laicidad, “no se necesita de una nueva Constitución, sino que los poderes públicos hagan efectivos los que ya tenemos”.

 

Imprimir