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Hispanos, arabes y refugiados se unen contra Trump

Foto: EFE

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se topó hoy con la resistencia de grupos defensores de los inmigrantes, de los latinos, de los árabes y de los refugiados, que amenazaron con manifestaciones y acciones de resistencia civil en cada rincón del país.

Más allá de las pancartas y las consignas, las organizaciones hispanas más importantes de Estados Unidos aseguraron que están en contacto con el nuevo Gobierno y que tienen pensado presionar a los alcaldes y los miembros del Congreso.

"Por supuesto vamos a tomar acciones de desobediencia civil, manifestaciones y registro de votantes hispanos, pero también vamos a contactar a la gente del Gobierno de Trump", dijo durante una conferencia de prensa telefónica Brent Wilkes, director ejecutivo de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC).

Wilkes aseguró que su organización y otras ya han transmitido su preocupación a los asesores hispanos de Trump por las medidas aprobadas y mantienen contacto con el Consejo Asesor Hispano del presidente, formado por varias figuras conservadoras y presidido por el congresista republicano, Raúl Labrador.

Trump firmó hoy dos órdenes ejecutivas para ordenar la construcción "inmediata" de un muro en la frontera con México y la retirada de fondos federales de las llamadas "ciudades santuarios", en las que las fuerzas locales se niegan a colaborar con las autoridades federales en la deportación de los indocumentados.

"Esas órdenes van a construir un muro de intolerancia que no va a solucionar nada en inmigración. De hecho, va a hacerlo todo más difícil y hará más difícil que tengamos un sistema migratorio que funcione para todos", consideró la presidenta del Consejo Nacional de La Raza, Janet Murguía.

En otra conferencia telefónica, el director de la Coalición de las Comunidades del Sur, Christian Ramírez, alertó del daño que la construcción del muro va a causar en las ciudades y condados de la frontera entre México y EEUU, que apoyaron en las elecciones de noviembre a la excandidata presidencial demócrata Hillary Clinton.

"Los niños podrán ser detenidos de camino a la escuela, los padres de camino al trabajo, las familias en su ruta al médico y los que rezan en su lugar de culto", dijo Ramírez, cuyo grupo representa a 60 organizaciones de una punta a otra de la frontera, desde San Diego (California) a Brownsville (Texas).

La construcción del muro es la primera de una serie de medidas sobre seguridad nacional que está preparando Trump y entre las que se incluye la reducción del número de refugiados que pueden entrar en EEUU y el bloqueo temporal de aquellos que soliciten asilo y provengan de naciones "propensas al terrorismo".

Esa medida afectaría a los inmigrantes que vienen de países como Siria, Libia, Irán, Irak y Sudán, según medios locales.

"Los miedos de la comunidad musulmana y árabe, la retórica divisiva de la campaña electoral, todo se está haciendo realidad dentro de este Gobierno", lamentó Abed A. Ayoub, el director de política y legalidad de la Comisión Antidiscriminación Árabe-estadounidense (ADC).

"Vamos a continuar luchando, vamos a enfrentarnos a este veto que quiere prohibir a los musulmanes entrar a EEUU", prometió Ayoub.

También expresó especial preocupación Melanie Nezer, la vicepresidenta de Políticas y Defensa de HIAS, una organización judía que se ha dedicado a ayudar a los refugiados que llegan a Estados Unidos.

"Nuestra principal preocupación es sobre los refugiados que ya tienen su viaje programado hacia acá. ¿Qué vamos a decirles?, dijo Nezer, que lamentó que los refugiados hayan tenido que pasar un proceso de dos años de escrutinio para finalmente no poder ingresar en EEUU porque el Gobierno "ha cambiado de opinión" y ahora Trump es presidente.

"Esto es totalmente arbitrario, muchos de ellos tienen familia aquí que va a verse devastada, podría provocar una separación permanente", añadió Nezer.

Hasta ahora, la mayor manifestación contra Trump tuvo lugar este sábado con las "Marchas de las Mujeres" que se celebraron en 670 ciudades de EEUU, con más de un millón de asistentes en total.

Los organizaciones de inmigrantes ya efectuaron el pasado 14 de enero protestas en más de 50 ciudades de Estados Unidos y, después de las iniciativas aprobadas hoy, han prometido que seguirán dando la batalla y que este es solo el principio del pulso que librarán en las calles contra Trump.

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