Salud

Infancia perdida: propuesta de rescate

Medidas. Escuchando con atención las emociones que expresan sus alumnos e invitándolos a escribir sus sentimientos, una maestra de escuela pública ha logrado impedir desgracias infantiles

Gabriela Orozco Sosa, maestra de secundaria pública.

El próximo menor de edad que utilice un arma podría estar dentro de tu entorno social. ¿Cómo evitarás que te lastime o que ultime a uno de los tuyos?

Casi ningún lugar es seguro, pues dondequiera que haya niños de cualquier edad, incluso hasta de infancia tardía, se pueden presentar las tragedias a las que nos hemos acostumbrado como sociedad. La conmoción generada por los recientes hechos en la secundaria de Monterrey es otro recordatorio de que la infancia mexicana está abandonada; basta con citar la historia ocurrida en la misma ciudad, en 2006, cuando dos niños fueron asesinados presunta y oficialmente por el novio de la hermana de los occisos.

De igual forma, habría de estremecer la vida de una joven que está obligada a continuar su labor de sicario, pues si se niega, el crimen organizado tomará represalias en contra de su familia; casos como éste, de niños narcomenudistas y pequeños asesinos a sueldo, deberían de encender las alarmas; sin embargo, sólo son la noticia del día que en poco tiempo se olvida.

Desde la trinchera del turno vespertino de una secundaria pública, la maestra Gabriela Orozco Sosa se da a la tarea de encausar a sus alumnos cuando ellos quedan atrapados en medio de una tormenta perfecta, ya que por un lado deben sortear la violencia que hay en su entorno social, al mismo tiempo enfrentar sus propios conflictos y también deben tratar de convertirse en adultos.

“Todo esto lo hacen en el abandono, pues muchos de ellos crecen sin una familia, factor que se convierte en el eslabón de una cadena, pues cuando a ellos les toque ser padres, no podrán ni tendrán razones para asistir a sus hijos”, comentó Orozco Sosa. Advirtió que es el Estado quien provoca este abandono, pues “aparentemente se busca respetar sus derechos (de los niños)… que tengan una educación gratuita pero no ayuda para que laboralmente los papás tengan tiempo de atención con sus hijos.

BAJO FUEGO. Legalmente, Rafa “N” no puede ver a su hijo porque a causa de las drogas cometió actos violentos en contra de quien fuera su pareja y puso en riesgo al menor. Hoy día es consciente de los daños causados y asume que deberá pasar tiempo para que pueda tener contacto con el niño. “Sé que la regué, ahorita me es imposible hacer frente al hecho de ser padre, pero espero que cuando esté listo mi hijo me dé la oportunidad de estar con él”.

Rafa “N” es sólo uno de los alumnos a los que la maestra Gabriela Orozco ha ayudado; en un caso distinto está Pedro “N”, de quince años, púber que por diversas causas se agredía él mismo cortándose los brazos.

Lo que hizo la maestra fue combinar las estrategias psicológicas, que en terapia a ella le ayudaron a salir adelante, junto con una de las artes que domina: la escritura. “Después de mucho trabajo personal, puse en marcha lo que aprendí en un curso de Coaching Ontológico, pues pensé que esto podría ayudarle a los chicos”, dijo la docente.

Ella subraya que este método funciona, siempre y cuando se escuche al adolescente sin enjuiciarlo, pues así se hace consciente de su problema y también es como le puede encontrar respuestas al conflicto. Además de poner atención a las emociones expresadas por sus alumnos, la maestra los invita a que en una libreta escriban sus pensamientos y emociones, así ellos asumen aún más la responsabilidad de sus actos y la participación que tienen dentro del problema.

Además de ser escritora y maestra, Gabriela Orozco también es productora teatral; ella cuenta que su técnica de  Ontológico la echó a andar pese a que en la escuela pública existe una barrera llamada “Marco de convivencia”, la cual limita la interacción con los alumnos, es decir, no se les puede tocar ni reprobar y menos adentrarse en su vida privada.

De acuerdo con la docente, quien también ha trabajado en colegios privados, el abandono y las carencias afectivas de los adolescentes son las mismas entre los niños que van a la escuela privada que a la pública, la diferencia es que mientras en la casa de los primeros sí hay comida, los de la enseñanza oficial, con frecuencia llegan sin comer y sólo con el boleto del Metro de regreso.

Tras quince años de docencia, a la pila de libretas donde están las de Rafa y Pedro “N”, se suman otras historias en las que se han impedido peleas, embarazo adolescente y un conato de suicidio, entre otras. Actualmente la maestra de secundaria está instrumentando un documento que podrá servir como guía para otros docentes.

“A partir de este momento, el caso de Monterrey se convierte en una amenaza porque este muchacho se va a convertir en un héroe para todos esos chicos que se habían detenido por alguna razón a hacer un acto así; él va a ser la muestra de que sí se puede”, advirtió la maestra Gabriela Orozco.

¿Dónde acudir?:

Maestra Gabriela Orozco Sosa
Correo: gabrielaoro@gmail.com

Save the Children México
Sitio: www.savethechildren.mx
Correo: informacion.scmx@savethechildren.org
Tel: (0155) 5554-3499

Fundación Pro Niños de la calle
Sitio: www.proninosdelacalle.org.mx
Correo: proninos@proninosdelacalle.org.mx
Tel: (0155) 5597-9299

Yolia. Concientiza a niñas y adolescentes en situa­ción y riesgo de calle de su valor como mujer
Sitio: www.yolia.org.mx
Tel: (0155) 6304-4449 y 6304-4450

Aldeas Infantiles
Sitio: www.aldeasinfantiles.org.mx
Tel: 5336-0809

Escuela para padres
Sitio:www.escuelaparapadres.com
Correo: contacto@escuelaparapadres.com
Tel: (0155) 5543-0108 y 5543-0112

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