Ciudad

Reelección legislativa y revocación de mandato, permitidas en la Constitución

Los constituyentes trabajaron de noche y madrugada para sacar los pendientes.

Ayer en la noche, en su última sesión, el pleno de la Asamblea Constituyente terminó de aprobar todo su “itacate legislativo”, es decir, los temas que no alcanzaron la mayoría calificada para ser aprobados y que fueron regresados a comisiones para una nueva redacción.

Uno de estos temas era el referente a la revocación de mandato, el cual quedó aprobado por la mayoría calificada de las dos terceras partes, a pesar de la oposición de los priistas.

De acuerdo al texto aprobado, los capitalinos tendrán derecho a solicitar la revocación del mandato de representantes electos cuando así lo demande al menos el 10 por ciento de las personas inscritas en la lista nominal de electores del ámbito respectivo.

“La consulta para revocación del mandato sólo procederá una vez cuando haya transcurrido al menos la mitad de la duración del cargo de representación popular de que se trate. En el caso de la revocación del mandato, sus resultados serán obligatorios siempre que participe al menos el 40 por ciento de las personas inscritas en el listado nominal de electores del ámbito respectivo”, señala el inciso A del artículo 30 constitucional.

Otro punto que se discutió fue la reelección legislativa, la cual se aprobó. Los diputados locales tendrán la posibilidad de reelegirse por un periodo más, es decir, que podrían estar en su encargo por 6 años.

“La postulación (para la reelección) deberá ser realizada por el mismo partido o cualquiera de los partidos integrantes de la coalición que los hubieran postulado”, señala el inciso C del artículo 34 de la carta magna.

La discusión comenzó a desahogarse la noche del sábado en la Mesa de Consulta de la Asamblea Constituyente, en donde los coordinadores parlamentarios y algunos diputados constituyentes se reunieron para tratar de llegar a un consenso general.

Como no se llegaba a ningún acuerdo, el presidente de la Mesa Directiva, Alejandro Encinas, tuvo que intervenir y llamar al orden: “Les pido atención porque esto es un desmadre”. Tras esta moción de orden, explicó que primero discutirían en el pleno los temas en los que había un consenso amplio y después en donde no había un acuerdo claro, eso sí, dejó claro que los temas que no alcanzaran la mayoría calificada serían borrados del texto constitucional.

El primer tema en abordarse fue el de la “renta básica universal”, la cual quedó como “mínimo vital”. “Todas las personas tienen derecho a un mínimo vital para asegurar una vida digna en los términos de esta Constitución”, refiere el inciso A del artículo 14.

“Si no votamos a favor de este texto, absolutamente churrigueresco, perdón que se los diga, más que barroco, difícilmente inteligible, nos quedamos sin renta básica,  entonces, estamos en una situación absurda”, expuso Porfirio Muñoz Ledo.

Otro tema que quedó “light”, comparado a lo que venía  establecido en el dictamen original fue el derecho a una muerte digna.

El proyecto original señalaba que se respetará la voluntad de cualquier persona a que haya expresado de manera anticipada su negativa a someterse a tratamientos que pretendan prolongar su vida de manera innecesaria, sin embargo, quedó establecido que “Se respetará en todo momento el derecho fundamental a la autodeterminación personal, la autonomía, así como las decisiones libres y voluntarias del paciente a someterse a tratamientos o procedimientos médicos que pretendan prolongar de manera innecesaria su vida”.

Imprimir