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Reino Unido se rebela contra la visita de Estado de Trump

Miles de personas se manifestaron ayer en todo Reino Unido.

Crece en Reino Unido la presión hacia la primera ministra, Theresa May, para que revoque la invitación que el pasado viernes hizo al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en su encuentro en Washington, para visite el país británico este año.

Anoche, al cierre de la edición, un millón 600 mil personas habían firmado en la página web de la Cámara de los Comunes británica una petición para que se cancele la visita de estado. Los parlamentarios tendrán que debatir de forma automática y obligatoria en el congreso la petición, puesto que esta superó las 100 mil firmas.

La petición es ya la segunda con más apoyos en la historia, por detrás de los 4.1 millones que recogió la que en julio exigía repetir el referéndum del Brexit.

En la misma línea, miles de personas se manifestaron ayer en ciudades de toda la isla tanto contra la visita de Trump como contra el veto impuesto el viernes por el republicano a migrantes de Siria, Irak, Irán, Somalia, Sudán, Libia y Yemen, además de contra la tibia respuesta que el gobierno de May ha dado a esta medida.

Centenares de manifestantes protestaron frente a la sede del gobierno en Londres y residencia oficial de la primera ministra, en el número 10 de Downing Street. Otros cientos más se concentraron en Manchester, Birmingham, Edimburgo, Glasgow y Cardiff.

“El silencio es complicidad”, en alusión a la posición ambigua del gobierno, y “La estatua de la libertad llora” son algunos de los eslóganes que portaban los asistentes.

SE MANTIENE. Sin embargo, la premier May se mantuvo ayer firme, asegurando que, pese a que Londres tiene “un enfoque diferente” sobre política migratoria respecto a Trump, la invitación al dirigente de EU “se mantiene”.

“EU es un estrecho aliado del Reino Unido. Trabajamos juntos en muchas áreas de interés común y tenemos una relación especial entre nosotros”, justificó May. Además, fuentes de Downing Street consideraron que cancelarla la visita, todavía sin fecha, sería un gesto “populista” y que “hay que pensar en el “largo plazo”.

 

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