El apresurado desgaste de Trump - Wilfrido Perea Curiel | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 09 de Marzo, 2017
El apresurado desgaste de Trump | La Crónica de Hoy

El apresurado desgaste de Trump

Wilfrido Perea Curiel

A escasos diez días de que Donald Trump asumiera la presidencia de los Estados Unidos de Norteamérica, se han generado múltiples frentes de confrontación y todo un torrente de severos cuestionamientos sobre la viabilidad técnica, financiera y operativa de sus políticas públicas. No obstante, el nuevo mandatario parece firme en no dar tregua a los medios, ya sea dando la nota o emitiendo polémicos tuits. Pareciera que el cometido consiste en no dejar pasar un solo día sin que se hable de él en el orbe, meta que con creces ha logrado en este breve e intenso lapso. Su obsesión es su majestad el rating, sólo que, para sostenerlo a este ritmo, más pronto que tarde, terminaría bailando o contando chistes en horario estelar, como en su momento lo hiciera Hugo Chávez en Venezuela. El hambre de popularidad termina devorando a los populistas. 

Hay que recordar que Trump es el POTUS que llega a la Oficina Oval con la menor popularidad de la que se tenga memoria, alcanza apenas el 44%, es decir, suma más rechazo que apoyo. Para poner las cosas en perspectiva, hace ocho años Obama llegó con 83%. A dos días de haber tomado protesta se organizó la más nutrida marcha en la historia reciente de Estados Unidos para exigir respeto hacia las mujeres, misma que tuvo réplicas en importantes ciudades del mundo.

No sólo la animadversión de los mexicanos es la que se ha echado a cuestas Trump, también ha levantado una serie de reacciones contrarias, por parte de diversos sectores de la comunidad estadunidense y de diversos países, como muestra la multitudinaria colecta de firmas de los británicos para hacerle saber que no sería bienvenido en Inglaterra. Incluso jefes de Estado, como Ángela Merkel o François Hollande, se han pronunciado en contra de las provocadoras y estridentes ocurrencias del hombre color naranja. 

Las órdenes ejecutivas de Trump lucen más temperamentales que producto de una seria planificación técnica o viabilidad legal, lo cual da origen a fuertes presiones políticas para revertirlas. Cada vez se extiende más la idea de que la única forma de parar a Trump es descarrilándolo. Quizá por eso, desde hace dos semanas, el sitio Free Speech for People ha lanzado una campaña ciudadana para destituirlo, cerca de cuatrocientas mil personas han firmado ya.

Por su parte, el grupo bipartidista Ciudadanos por la Responsabilidad y la Ética en Washington (CREW) ha estado desarrollando una investigación sobre el flamante mandatario. Expertos legales asociados con CREW acumulan evidencia sobre las presuntas formas en que Trump habría recibido pagos de gobiernos extranjeros. La llamada Ley Stock de 2012 prohíbe explícitamente que el presidente y otros altos funcionarios se beneficien de información privilegiada.

Con respecto a la suspensión para el ingreso a Estados Unidos por 120 días de todos los refugiados y ciudadanos de provenientes Irán, Irak, Libia, Somalia, Sudán, Siria y Yemen durante tres meses, la Association of American Universities, que representa a 62 centros educativos, instó al presidente Trump a revocar la orden, debido a que tal medida interfiere con la realización de investigaciones y estudios por parte de estudiantes y académicos provenientes de las naciones vetadas.

Algunas de las empresas tecnológicas de Estados Unidos como Apple, Microsoft, Google y Twitter se pronunciaron en contra de la medida migratoria y reconocieron el valor y la importancia que los inmigrantes aportan a sus empresas, debido a que en sus compañías labora un porcentaje considerable de empleados originarios de los países vetados.

Mención aparte merece el enfrentamiento que desde la campaña sostiene el magnate con los medios de comunicación, quizá la cadena Fox sea la única con la que no se ha peleado. No es inteligente enemistarse con la poderosa prensa norteamericana. En suma, el desgaste para Donald Trump es considerable y precoz. Los sectores agraviados por sus órdenes ejecutivas aún están estupefactos, pero no tardarán mucho para organizarse y reaccionar airadamente. El sistemático golpeteo presidencial los urge a salir de su azoro.

pereawilfrido@me.com

 

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