Un conservador clásico para decantar la Corte Suprema | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 09 de Marzo, 2017

Un conservador clásico para decantar la Corte Suprema

Trump presenta a Gorsuch, que le observa junto a su esposa.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció ayer a Neil Gorsuch como su candidato para ocupar el asiento vacante que dejó el conservador Antonin Scalia en la Corte Suprema de Justicia cuando murió, en febrero de 2016. Así, se lograría de nuevo un número impar de jueces en el máximo tribunal, donde actualmente progresistas y conservadores están igualados a cuatro magistrados.

Gorsuch mantiene posturas muy parecidas a las de Scalia, convirtiéndose así en uno de los candidatos más conservadores que podía elegir Trump, que aseguró que las cualidades de su candidato “coinciden exactamente con lo que queremos representar”.

Con apenas 49 años, además, se convertiría en el magistrado más joven de la corte, para un cargo que es vitalicio, y en uno de los más precoces de la historia.

PERFIL. Se define como admirador de Scalia, y como el magistrado fallecido propone una visión ultra conservadora de la Constitución estadunidense. Se enmarca en el grupo de los originalistas, que defienden leer el texto en su interpretación original, es decir, como si todavía estuviéramos en 1789, negando cualquier posibilidad de reinterpretación en base al cambio de los tiempos.

Formado en la escuela de leyes de Harvard, donde coincidió con Obama, hasta ahora Gorsuch se desempeñaba como juez del Décimo Distrito, que abarca Colorado, Kansas, Nuevo México, Utah, Wyoming y partes de Oklahoma, por decisión de George W. Bush en 2006.

En estos diez años se ha destacado por oponer resistencia al ‘Obamacare’, alineándose con grupos religiosos que argumentaban que la introducción de anticonceptivos en planes de salud infringía la libertad de culto religioso. En este mismo sentido, hace diez años publicó un libro, que le dio prestigio, extendiéndose sobre sus razones para no permitir, en ningún caso, la eutanasia o el suicidio asistido.

Por otra parte, es destacable que no ha emitido en sus años de magistrado ninguna sentencia relativa al aborto, por lo que su posición no está clara. Aún así, se considera que, cuando deba hacerlo, dadas sus posturas contra los anticonceptivos y la eutanasia, se alineará de nuevo con los sectores más reaccionarios en esta materia.

FUTURO. El aborto es uno de los asuntos sobre los que deberá decidir la Corte Suprema durante la era Trump. Si logra su confirmación, Gorsuch podría decantar la balanza también en otros temas, como migración, medio ambiente, que tiene una demanda sobre la mesa pidiendo derogar restricciones, o los derechos de las personas transgénero, pudiendo obligar a los alumnos a ir a los baños que correspondan con su género de nacimiento.

CONFIRMACIÓN. De todos modos, su nombramiento no es automático. Deberá lograr la aprobación de 60 de los 100 senadores del país, en un momento en que los republicanos cuentan con 52 asientos. Diversos congresistas demócratas mostraron ayer mismo su desaprobación hacia Gorsuch, aunque expertos consideran probable que el magistrado logre la luz verde que necesita por parte de 8 senadores progresistas. Aún así, flota todavía en el ambiente el malestar entre los demócratas porque los republicanos se negaron siquiera a votar al candidato de Obama, el moderado Merrick Garland.

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