Nacional

Ochoa y Barrales quieren diálogo, pero chocan en los temas; desaire de Morena

Aunque el INE convocó a todos los dirigentes partidistas para conmemorar el centenario de la Constitución, sólo tres dirigentes partidistas (PRI, PRD y PVEM) acudieron.

Estaban codo a codo y, tras la distención en la relación con los Estados Unidos, Enrique Ochoa y Alejandra Barrales coincidieron algo tarde en la necesidad de instalar una mesa de diálogo para partidos políticos… sin embargo, el priista convocaba a un encuentro que conduzca a muestras de unidad nacional ante Trump, mientras la perredista decía que era para acordar un cambio en el modelo económico del país (algo que va más allá del TLC).

La convocatoria del INE los sentó en la misma mesa, uno al lado de la otra, pero la cercanía no trascendió de ese mero aspecto físico.

Los dirigentes nacionales del PRI y PRD se escucharon durante nueve minutos el uno al otro. Cortesía política incluida, se aplaudieron mutuamente.

Ambos hablaron, pero con diferente fondo.

Hace apenas unos días, en un diálogo epistolar, Ochoa y Barrales tuvieron un duro encontronazo.

El priista convocó a un diálogo nacional –igual que ayer miércoles-, y la perredista le respondió que carecía de autoridad moral para ello, al ser responsable junto con su partido y su gobierno, le dijo, de los males que aquejan al país.

El Instituto Nacional Electoral convocó a todos los líderes partidistas al acto solemne para conmemorar el Centenario de la Promulgación de la Constitución Mexicana, pero el llamado no logró atraer a todos.

Ricardo Anaya, del PAN, se disculpó para asistir a la toma de protesta de Tony Gali como nuevo gobernador de Puebla, y envió al secretario general del blanquiazul, Damian Zepeda.

El presidente de Morena, Andrés Manuel López Obrador, ni fue ni envió representante. Ausencia total de quien, a mitad de tormentas provenientes del norte, parece querer cuidar los foros que pisa (cuando no son tarimas destinadas a que hable a sus seguridores).

Los únicos dirigentes que acudieron fueron Enrique Ochoa, Alejandra Barrales y Carlos Puente, del Partido Verde ya que el PT, tampoco se presentó Alberto Anaya, pero envióa Ricardo Cantú; de Movimiento Ciudadano, ni sus luces de Dante Delgado, pero estuvo la senadora Martha Tagle. Muchos suplentes.

En todo caso, lo que resaltó fue que estuvieran sentados lado a lado Ochoa y Barrales y, sobre todo, que todos hablaron de diálogo y compromiso, pero nadie terminó por aceptar sentarse a la mesa propuesta por el otro.

La desoída convocatoria del INE a los dirigentes de los partidos para celebrar la promulgación de la Constitución reunió –que no unió— a los partidos. Lo electoral, ausente formalmente de la reunión, no dejó de ser, en cierto sentido, el motor que los movió y los fue alejando unos a otros lentamente; especialmente a Barrales y a Ochoa.

El dirigente priista optó por cobijar su propuesta legislativa de eliminar 100 diputados y 32 senadores plurinominales y de reducir el financiamiento a los partidos políticos; la unidad nacional ante Trump comenzó a ceder terreno a esos otros proyectos,

Barrales, ensalzó el diálogo, sí, pero para cambiar la estructura política y social del país.

Al término del acto conmemorativo, Enrique Ochoa y Alejandra Barrales se levantaron, se pidieron nuevamente acceder al diálogo que cada uno proponía y se despidieron sin llevarse absolutamente nada de su interlocutor, un “de acuerdo”, un “quizás” a casa.

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