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Violenta riña entre campesinos y granaderos

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Puñetazos, patadas, escudazos, gas pimienta y pedradas se observaron en una de las avenidas más importantes y emblemáticas de la capital, además de una intensa movilización policiaca, durante la manifestación que realizaron ayer campesinos en contra de los gasolinazos y para exigir mayores recursos para el campo.

Y es que cerca de las 13:00 horas, los protestantes ya habían arribado a la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu). Incluso comenzaron a acomodar sus pertenencias para realizar un plantón permanente.

Bolsas, cobijas y casas de campaña eran algunas de las cosas que comenzaron a aparecer en pleno Paseo de la Reforma.

Incluso tendieron lonas amarillas sobre la acera, las cuales servirían para cubrirse del sol; sin embargo, un grupo de granaderos llegó al lugar y comenzó a romperlas con navajas.

Esto fue lo que ocasionó que se desatara una batalla campal que dejó 23 heridos —17 policías y 6 campesinos—.

Los ánimos subieron de tono…. Los manifestantes con palos y piedras agredían a los policías capitalinos por destruir sus lonas, mientras que los elementos de seguridad intentaban contener al contingente que estaba enardecido, a la altura de la Glorieta a Colón.

Reforma se convirtió en un verdadero campo de batalla en el que se podía ver a policías ensangrentados, derribados o tratando de detener a campesinos rijosos.

Del otro lado, los quejosos buscaban piedras para lanzarlas al enemigo o utilizaban sus banderines para “partir cabezas”

En el lugar quedaron prendas de vestir, vidrios rotos y manchas de sangre, pruebas de que minutos antes se había registrado una gresca. 

Por la trifulca, la avenida ——desde la Glorieta de Colón hasta el Senado— fue cerrada en ambos sentidos — tanto en carriles centrales como laterales—.

Otro grupo de granaderos, que arribaron en cuatro camiones, formaron una barricada a la altura del Senado para impedir la huída de los manifestantes chiapanecos.

Del otro lado, en la Glorieta de Colón, alrededor de 2 mil elementos resguardaron la avenida y las calles con escudos en mano a la espera de la orden para actuar.

CONSEJERO PONE PAZ. Después de que el ambiente se tranquilizó y los heridos fueron atendidos por paramédicos, arribó el consejero jurídico de la Ciudad, Manuel Granados.

Se abrió paso entre curiosos, policías y campesinos y, de inmediato, se puso a dialogar con los que encabezaban la protesta.

El funcionario, que en todo momento estuvo resguardado por policías, ordenó el retiro de los granaderos. Fue en ese momento que los campesinos comenzaron a tocar tambores en señal de que se parara los enfrentamientos.

“Vamos a liberar Reforma y vamos a estar pendientes de las negociaciones que hagan con el gobierno federal, por parte de la ciudad nosotros siempre vamos a mantener el diálogo con las organizaciones”, explicó a Crónica el consejero jurídico después de los momentos de tensión y miedo.

El funcionario afirmó que se quedaría en el lugar para evitar enfrentamientos, luego de la advertencia de los campesinos de no retirarse hasta que alguien de la Sedatu hablara con ellos.

“Los elementos se retiran y yo voy a estar permanentemente pendiente de los que llegue a pasar, no volverá a haber enfrentamientos”, puntualizó.

Finalmente dejó en claro que el problema no era por parte del Gobierno de la Ciudad de México, sino con el gobierno federal, pero evitaría a toda costa que volviera a suceder un acto de violencia como minutos antes.

Horas antes un contingente del mismo grupo de campesinos y manifestantes pertenecientes al Frente Popular Revolucionario tuvieron de igual manera una confrontación con elementos de la Secretaría de Seguridad Pública, sin embargo al llegar a una negociación siguieron con su camino para protestar ante el gasolinazo que se aproxima.

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