Negocios

Autos chinos a Hidalgo

El secretario de Economía, Ildefonso Guajardo Villarreal, secretario de Economía y Omar Fayad, gobernador de Hidalgo.

El secretario de Economía, Ildefonso Guajardo Villarreal, y el gobernador de Hidalgo, Omar Fayad, anunciaron una inversión de cuatro mil 400 millones de pesos, en una primera etapa, para la construcción de una armadora de autos asiáticos por parte de una alianza estratégica global entre México, China y Japón.

Los inversores son GML de México, que aporta y coordina la plataforma, operación y ensamble; JAC de China, que otorga la ingeniería y adaptación para generar los modelos mexicanos, y la empresa Chori de Japón que apoya con el financiamiento, junto con Banco Inbursa, además de proveeduría nacional y extranjera.

En la ceremonia de anuncio de inversión, Guajardo Villarreal destacó que el gobierno federal mantiene la meta de producir cinco millones de vehículos para el año 2020. “Mantendremos esa meta contra viento y marea”, subrayó.

A su vez, el gobernador de Hidalgo expuso que esta primera armadora de autos se ubicará en Ciudad Sahagún, e iniciará sus trabajos en el segundo semestre del año, con capacidad para ensamblar 40 mil autos, con una producción inicial en un año de mil unidades, para llegar a 100 mil vehículos en 2021.

Omar Fayad destacó que la planta, donde se ensamblarán de manera inicial dos modelos diseñados exclusivamente para el mercado mexicano generará mil empleos directos y cuatro mil 500 indirectos.

Por su parte, el director de Giant Motors en Latinoamérica, Elías Massri, estimó que en un inicio se trabajará con cinco proveedores locales. Expuso que los vehículos tendrían garantía “de defensa a defensa” de cinco años. La presentación de los modelos y ubicación de las agencias se darán a conocer antes de que termine el primer trimestre del año.

Recordó que Giant Motors es una empresa mexicana que ya cuenta con una planta de ensamble de vehículos tipo “trucks” para México, de la marca china FAW.

 

MULTA. Volkswagen acordó pagar al menos 1,200 millones de dólares en recompras y compensaciones para resolver una demanda en Estados Unidos de propietarios de autos con grandes motores diésel que la compañía trucó para falsear las pruebas de emisiones.

La propuesta de acuerdo, presentada a la Corte de Distrito de Estados Unidos en San Francisco, cubre a los dueños de unos 75,000 autos de las marcas Audi, Volkswagen y Porsche con motores diésel de 3.0 litros.

 

Imprimir