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Donald Trump quiere abrir grieta en el muro entre Iglesia y Estado

Durante la celebración del Desayuno Nacional de la Oración, que se celebra anualmente en Washington el primer jueves de febrero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se posicionó como radical defensor de la libertad religiosa, que definió como “un derecho sagrado”. Según él, además, este derecho está “bajo amenaza”, en EU y en el resto del mundo.

Por ello, Trump manifestó su intención de “destruir totalmente” la llamada “Enmienda Johnson”, que establece que los credos religiosos y otras organizaciones exentas de impuestos no están autorizados a hacer campaña o apoyar abiertamente a candidatos a cargos políticos. “Permitiré que nuestros representantes de la fe hablen libremente y sin temor a represalias”, agregó el republicano.

Esta enmienda, que fue introducida en 1954, establece que, en caso de que los grupos religiosos incumplan las restricciones que les impone, se arriesgan a perder su exención de impuestos. Y para acabar con ella, el presidente deberá contar con la aprobación, primero, de la Cámara de Representantes, y luego del Senado, donde se le podría complicar el trámite.

En el mismo sentido, Trump explicó que su gobierno hará “todo lo posible” para “proteger la libertad religiosa en esta tierra”, y que EU “debe ser siempre una sociedad tolerante donde todas las creencias sean respetadas”.

SEGURIDAD. A continuación el republicano defendió su veto migratorio a musulmanes de siete países, que justificó por la necesidad de que los estadunidenses se sientan “seguros”. Lo remachó afirmando que “el terrorismo es una amenaza fundamental a la libertad religiosa. Debe terminar y se terminará”.

Además, denunció que “hay quienes quieren aprovecharse” de un sistema migratorio “generoso” para “propagar la violencia”, por lo que explicó que su gabinete prepara “un sistema para ayudar a garantizar que los admitidos en nuestro país abracen plenamente nuestros valores”.

“Queremos que la gente entre en nuestra nación, pero queremos gente que nos ame y ame nuestros valores, no que nos odie y odie nuestros valores”, zanjó el mandatario.

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