Cultura

Muestran la dimensión humana y familiar de la pintora Frida Kahlo

Frida Kahlo en Nueva York. Fotografía tomada por Nickolas Muray.

Una fotografía de Frida Kahlo (México, 1907-1954) con Isolda Pinedo Kahlo (1929-2007), sobrina de la pintora mexicana, que data de 1947, es una de las más de 100 fotografías que se incluyen en el libro Frida Kahlo. El círculo de los afectos, editado en una versión bilingüe por el Fondo Editorial del Estado de México (FOEM) y, además, dicha imagen será incluida en una exposición que organizará el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) para conmemorar el 110 aniversario de nacimiento de la autora del cuadro La columna rota.

“Estamos participando con el Museo de Bellas Artes, prestamos postales, cartas, fotografías, es decir, parte de la colección de la familia. No sabemos si la exposición será en julio, aún no tenemos la fecha, pero será con el Instituto Nacional de Bellas Artes. Es un proyecto que estamos viendo con el Instituto, pero nosotras prestaremos cartas personales y fotografías del año de 1947”, comentó Mara de Anda.

El archivo familiar que dio origen al libro Frida Kahlo. El círculo de los afectos estuvo resguardado por Isolda Pinedo Kahlo, sobrina de Frida Kahlo, quien lo heredó de su madre: Cristina, ella a su vez, fue hija de Matilde Calderón, es decir, hermana de la pintora. Hasta el momento, las responsables del archivo son Mara Romero Pinedo y Mara de Anda.

Para las actividades que se harán por los 110 años del nacimiento de Frida, efeméride que se conmemorará en el mes de julio, “nos han pedido cartas y dos fotografías que hay en este libro y datan de 1947. Aunque en la publicación también son interesantes las cartas que Frida escribió desde Atlacomulco y una fotografía de arquitectura religiosa hecha por el papá de Frida en el Estado de México, ya que Guillermo retrató varias iglesias de esa entidad”.

El libro que se presentó la noche del miércoles en el Centro Cultural Elena Garro nació, en palabras del autor e historiador del arte Luis Martínez-Lozano, a partir de que Mara Romero Pinedo y Mara de Anda lo contactaron y le mostraron el Archivo Isolda Pinedo Kahlo.

“No me gustaba el hecho de que el público se interesará más por la vida sentimental de Kahlo que por su arte.  El concepto del libro tenía que ser el recuperar la dimensión más humana de Frida y con su familia, entonces eso fue precisamente un factor subjetivo y susceptible que me llevó a la redacción del libro”, señaló el autor.

En la edición, añadió, se muestra la comunicación afectuosa que tuvo Frida con su hermana, padre, madre y medias hermanas. “Este aspecto de lo sensible me llevó al acto de no explotar al personaje, sino mostrar el material y que éste hablara por sí mismo, que dejara ver a los personajes”.

Para el autor, al consultar el Archivo Isolda P. Kahlo surge documentación que permite ampliar el espectro de lo que hasta ahora se ha podido decir sobre los padres de la artista, porque más de las veces se maneja una versión benigna y tolerante sobre el amoroso padre fotógrafo y una negativa sobre una madre controladora, radicalizando posiciones hasta hacer desaparecer la verdadera dimensión  que tuvieron para Frida.  

Luis Martínez-Lozano comentó que la edición es bilingüe y que se hizo una revisión de la autoría de las fotografías. “El material era inédito, en 2007 hicimos una edición que no era bilingüe, para esta publicación hicimos un enorme esfuerzo por catalogar las fotografías e identificar a otros personajes que aparecen en ellas, tratar de encontrar una atribución de autor de las fotografías que en algunos casos era muy claro porque atrás venía una dedicatoria”.

¿Quiénes son los autores de las fotografías?

—Por ejemplo, Dora Maar (o Henriette Teodora Markovitch) que era una amiga de Picasso y le tomó una foto a Frida cuando ella estuvo en París. Es decir, se hizo un ejercicio de atribución y en ese ejercicio se revisaron las atribuciones, algunas cambiaron y otras se descartaron. Hay imágenes de Nickolas Muray, Guillermo Kahlo, Lucienne Bloch y Rosa Rolanda.

“También ajustamos fechas. El rigor académico se fue perfilando, pero no cambió el lay out de la narrativa. Después de la primera edición nadie ha escrito sobre este tema, aunque ahí están las fuentes disponibles, no sé han usado. La primera edición no era bilingüe, y me alegra que el FOEM haya tenido la visión de una necesidad de diálogo con el extranjero”.

Ismael Ordoñez Mancilla dijo que la iniciativa de editar el libro en inglés y español, fue en 2014 cuando asistieron como FOEM a la Feria Internacional del Libro de Frankfurt por invitación de la Caniem. “Este libro habla permite entrar a la espiritualidad del Frida Kahlo. No es otro libro sobre Frida; es muy diferente a los ya existentes.

Además, agregó, de la vinculación que Frida Kahlo tuvo con el Estado de México, pues al revisar los materiales presentados por el autor Lozano, se percataron de algunas imágenes tomadas en Metepec, Estado de México.

“En el cúmulo de documentos y fotografías había cartas que ella escribió en el municipio de Atlacomulco. Vimos que la vida de Frida, quien goza de total aceptación y simpatía en Europa, concretamente en Alemania donde el Estado de México asiste cada año a la Feria Internacional del Libro, hubo una enorme interacción y gran atracción con la entidad”.

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