Cuando el Superbowl se convirtió en un pretexto | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 09 de Marzo, 2017

Cuando el Superbowl se convirtió en un pretexto

A lo largo de dos semanas, y particularmente la previa al juego de campeonato de la NFL, los medios, los patrocinadores, las marcas más importantes, por supuesto ricos, famosos y poderosos, personalidades y aficionados, en menor número, se reúnen alrededor de un evento que es la causa perfecta

Cuando el Superbowl se convirtió en un pretexto | La Crónica de Hoy

Al deambular por las calles de esta ciudad, nada glamorosa, pero muy activa y trepidantemente cosmopolita, se respira el ambiente del Superbowl. Houston creó un comité para hacerse cargo de las festividades, eventos especiales, la carga de visitantes, pero sobre todo, para atender a los clientes más ricos, famosos y poderosos del país, porque el Superbowl se ha convertido en el pretexto para reunirse cada año.
El juego de campeonato de la NFL se ha transformado en algo más que un simple evento deportivo,  es el centro del universo mercadológico y no hay nadie que no quiera estar presente, ser invitado, incluido en las actividades o por lo menos ser testigo de la fiesta de esta noche de sábado, donde todos los que quieren ser vistos, pretenden acudir para decir que sí vinieron al Superbowl.
Es tal la parafernalia del Superbowl, que miles de aficionados viajan, ya ni siquiera pensando en entrar al partido o al menos dejar una fuerte suma de dólares en la NFL Experience, a la que por cierto le hace falta renovar sus conceptos primarios; sino al menos, llegar a un buen restaurante o un buen bar, para, en una pantalla de gran tamaño, poder observar con una buena cerveza en la mano, un guacamole, unas alitas o una hamburguesa, el juego, pero siempre diciendo que estuvieron en Houston, como si verlo en televisión en cualquiera otra ciudad no fuera lo mismo que verlo en la televisión en esta ciudad que acoge el Superbowl por segunda ocasión en 12 años, después de la coronación de Nueva Inglaterra ante las Panteras de Carolina.
LA FIESTA PERMANENTE…Todo lo que rodea al Superbowl, y estas dos infinitas semanas que separan el verdadero final de la temporada, cuando se llevan a cabo los Juegos de Campeonato de cada Conferencia, han provocado que llegado el momento, se nos olvide que hay un evento deportivo, que por sí mismo, es capaz de atraer decenas, cientos de millones de aficionados a sus televisiones para observar el juego, ah, y el espectáculo del medio tiempo, en el que ahora ya hay hasta golpes por participar, cuando en sus orígenes no pasaba absolutamente nada trascendente.
Pero Michael Jackson, Black Eyed Peas, Paul McCartney, Prince, Madonna, Rolling Stones, Beyonce, Bruno  Mars, Katy Perry y demás súper estrellas que han participado, han elevado la vara a una condición de que sólo eso, las súper estrellas tienen abiertas las puertas para que el perenne patrocinador de la NFL, la refresquera Pepsi, pueda seguirle ganando año tras año una batalla en medio de las muchas que sostiene en su guerra contra Coca Cola.
Pero todo suma, y cada vez más. Y la NFL y en su momento Disney, encontraron la forma de comercializar cada vez más y mejores cosas alrededor de un partido que alguna vez duró 4 cuartos de 15 minutos y que ahora dura dos semanas, coronadas por un fiestón de 3 mil invitados la noche previa al juego, un juego y un show de 13 minutos, que sólo el año pasado, fue visto en Estados Unidos por 121 millones de personas, según la Agencia Nielsen.
Y EL JUEGO… Pero no todo ha sido pura suerte. El sistema de balance de la NFL ha provisto de un equilibrio a su liga que permite que hoy sólo 4 equipos de los 32 que la integran no hayan jugado nunca en un Superbowl. Y aunque hay casos dominantes como el que nos ocupa ahora con Nueva Inglaterra, omnipresente en las dos últimas décadas, pues se mencionan los 7 Supertazones que han jugado desde el 2001, pero habría que sumarle los partidos de playoff divisional y los de campeonato de conferencia, demás de haber sido el único equipo de la historia con 17 temporadas consecutivas con récord ganador.
Todo esto también puede transformarse en números. Números que indican que la emoción ha estado profundamente ligada a los finales de los Supertazones, y si insistimos en Nueva Inglaterra, ganó dos con 3 puntos de diferencia con un gol de campo salvador de último momento y el más reciente, lo ganó con una intercepción de Malcom Butler en la última jugada del partido, cuando sólo quedaban 20 segundos en el reloj.
Así que ni el drama ni la emoción se han alejado de la NFL en la mayoría de sus Juegos, aunque al final del día, quienes lo presencian no tienen nada que ver con esas apasionadas aficiones que atiborran los estadios a lo largo de la temporada regular.
El Superbowl se convirtió en un evento de ricos, famosos, poderosos, esos que vienen a las fiestas y a los eventos, también participan patrocinadores, dueños, ex jugadores, jugadores vigentes, coaches, un montón de periodistas de 121 países, y el duelo entre los Patriotas y los Halcones de Atlanta será extraordinario, pero eso es algo que se disfrutará sobre todo, en la televisión. Después de todo, hasta en las casas de los que no ven un solo juego en el año, se sirven totopos y guacamole, alitas y todo lo que le dije al principio. El Superbowl es, aunque muchos no lo quieran aceptar, el mejor pretexto para muchas cosas….

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