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Granja solar evita desperdicio de 20 toneladas de frutas y verduras al mes

Hasta 20 toneladas de vegetales o frutas comestibles que no pudieron ser comercializados en fresco y corren el riesgo de ser desperdiciados, pueden ser procesados cada mes por la primera Granja Deshidratadora Solar de México, instalada en Xochimilco, hecha con tecnología nacional y financiada por la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación (Seciti), de la Ciudad de México.

En México se desperdician cada año 88 millones de toneladas de alimentos, de acuerdo con datos del estudio del Grupo Técnico de la Cruzada Nacional contra el Hambre, difundido por el Senado de la República en mayo de 2016. De acuerdo con los precios actuales, los campesinos pierden 4 mil pesos por cada tonelada de nopal fresco que fue cosechada pero no se vendió, y pierden 36 mil pesos por cada tonelada de calabaza cosechada y no vendida.  

Gran parte de los alimentos que se desperdician son productos agrícolas frescos que, por problemas de bajo precio, tamaño o forma no llegan a la vista del consumidor. Este problema es el que buscó atender la empresa de base tecnológica Cooperativa Labizet, que aplicó las técnicas de concentración solar para deshidratar alimentos y encontrarles nuevos consumidores.

La tecnología base del proyecto es un deshidratador solar. El primer modelo se construyó hace 12 años y trabaja con base en a la transferencia de calor. En la actualidad la granja, propiedad de Labizet, cuenta con más de 100 módulos de deshidratación. El producto que más procesan es el nopal, por ejemplo, una variedad que se desperdicia mucho, pero es rica en calcio y puede transformarse en harinas. Adicionalmente procesan rábano, calabacita, betabel, hongo, jitomates, mango, manzana, pera y zanahorias.

“La primera planta con la que empezamos estaba en Tláhuac y ahí comenzamos a tener contacto con productores que nos llevaban sus productos para transformación. Tecnológicamente el proceso ha tenido mejoras continuas, adaptándose a los productos. Este equipo fue diseñado para deshidratar uno de los productos que tiene más agua, que es el nopal, pero hemos ofrecido el servicio para diferentes productos que nos han llevado”, explicó a  Crónica, el ingeniero Roberto Alcaráz, miembro de la cooperativa y vocero de Labizet.

“Ahora hemos empezado a hacer pruebas con nuevos productos, como el rábano negro, que tienen propiedades benéficas para la salud y se les considera como componentes de los llamados ‘Súper alimentos’”, indicó el ingeniero.

TECNOLOGÍA MEXICANA. Los equipos de esta granja se diseñaron, probaron y corrigieron a lo largo de 12 años por los miembros de la Cooperativa Labizet. Desde octubre de 2016, trabajan con 101 módulos de deshidratación en la nueva Granja deshidratadora que ya se han vinculado con productores agrícolas de Milpa Alta, Xochimilco y Tláhuac.

Los deshidratadores solares que usa la cooperativa constan de dos partes: la primera parte es un captador solar plano, que recibe la radiación del Sol y genera aire caliente mediante algo parecido al efecto invernadero, porque los rayos del Sol entran y rebotan en el interior, pero ya no los deja salir por la misma superficie. En lugar de esto, envía el calor a la segunda parte del deshidratador que es un contenedor con 24 repisas, en cada una de las cuáles hay una charola, y ahí se coloca el producto agrícola que se va a deshidratar.

En este equipo el calor entra por la parte de abajo y va subiendo hacia las repisas más altas, pero para mayor eficiencia es un sistema dinámico donde el personal puede bajar las repisas más altas para que todas entren en un ciclo similar de deshidratación.

“Este equipo está diseñado para que en el interior se mantengan temperaturas de entre 40 y 45 grados centígrados. Esa es la temperatura máxima con la que trabajamos, porque sabemos que los productos frescos que se llevan a temperaturas mayores experimentan un fenómeno llamado desnaturalización, en el que se pierden propiedades naturales como vitaminas y proteínas. Dicho coloquialmente, el producto se quema y pierde las propiedades que nos interesan”, detalló Roberto Alcaráz.

A cada equipo le caben 20 kilogramos de producto fresco.  Son 101 módulos de secadores y la granja puede procesar cinco toneladas de producto fresco por semana o 20 toneladas recibidas por mes.  Dependiendo el tipo de producto que se someta a deshidratación saben cuánto pesará el mismo producto ya deshidratado, pero en general por cada cinco toneladas de producto fresco se puede obtener entre 1 y 1.5 toneladas de producto deshidratado. En algunos productos se pueden llegar a obtener 2 toneladas de producto deshidratado.

El objetivo central de la cooperativa Labizet fue, desde hace nueve años, ayudar a los campesinos a darle un valor agregado a sus productos. Al ofrecerles servicios tecnológicos para que los productos agrícolas puedan pasar a un segundo estado de transformación ya no sólo dependerán de la venta del producto fresco.

“Muy concretamente, los productores de nopal nos han estado llevando grandes cantidades de nopal que no se estaba aprovechando y que se tiraba. En particular están rescatando un tipo de nopal que algunos llaman “raquetas” y que uno llega a ver muchos tirados en los campos. Ese tipo de nopal tiene todavía muchas propiedades y es muy rico en calcio y en otros componentes”, cuenta Alcaráz.

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