Las relaciones con el vecino del norte - Maria Elena Álvarez de Vicencio | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 09 de Marzo, 2017
Las relaciones con el vecino del norte | La Crónica de Hoy

Las relaciones con el vecino del norte

Maria Elena Álvarez de Vicencio

Las relaciones de los Estados Unidos con México no siempre han sido las mismas; han habido épocas de acecho, de acoso, de agresiones, de invasiones y también de armonía y cooperación.
Sobre las relaciones económicas, Estados Unidos ha tenido necesidad de mano de obra para el trabajo agrícola y en México ha encontrado respuesta a esa demanda. En una época se llamaron “Braceros” a los mexicanos, que previo contrato, acudían al vecino país a desempeñar esas labores; el salario que se les pagaba era menor al que recibirían los trabajadores locales, pero era superior a lo que en México podrían obtener. Los mexicanos han  ayudado  al desarrollo del país vecino y lo siguen haciendo.
Con el paso del tiempo esas contrataciones aumentaron pero en forma menos estructurada y no sólo para trabajo rural, se amplió al servicio doméstico, a la industria, especialmente de la construcción. Las remuneraciones siguen siendo inferiores por lo que son solicitados por los empleadores del vecino país.
En México el desarrollo económico está marcado por la desigualdad, hay zonas del país donde la pobreza es muy severa; en esos pueblos los mexicanos ven como solución el cruzar la frontera norte para lograr sostener a sus familias. Pero las relaciones con el país vecino no se reducen al hecho de la migración mexicana que les llega a servir y de la que ahora se dice que está privando de empleo a sus ciudadanos.
Hay desde hace tiempo, otro problema de gran alcance y complejidad, se refiere al narcotráfico, el cual genera inseguridad en ambos lados de la frontera. Durante el gobierno del presidente Felipe Calderón, la entonces secretaria de Estado, Hilary Clinton, dijo: “Nosotros aceptamos nuestra parte de la responsabilidad; sabemos que la demanda de drogas de nuestro país genera en buena medida el comercio ilícito”. En esa ocasión se trató de pasar de un culparse mutuamente a una relación de cooperación y entendimiento.
El narcotráfico agudizó el tema de la violencia y el Presidente Calderón pidió a Estados Unidos detener el flujo de armas; hizo notar que ésta aumentó con la derogación del Assault Weapons Ban en 2004 y afirmó, que el no regular adecuadamente su venta, perjudica a ambos países; señaló que el 80% de las armas rastreadas en México provenían de Estados Unidos.
En el discurso que el presidente Felipe Calderón pronunció ante el Congreso de los Estados Unidos el 20 de mayo de 2010 expresó: “En México estamos haciendo todo lo que está a nuestro alcance para combatir esa amenaza y asegurar nuestro futuro común. Estamos cumpliendo nuestro deber como un buen vecino, haciendo la tarea de nuestro lado de la frontera… No hemos vacilado en utilizar todo el poder del Estado, incluyendo a la Policía Federal, y a las Fuerzas Armadas, como media temporal, a fin de apoyar a los gobiernos locales y estatales más amenazados por el crimen organizado… Los Estados Unidos también están ayudando; el Congreso aprobó la Iniciativa Mérida, la cual agradecemos, y nuestras administraciones están compartiendo más información que nunca para combatir al crimen”.
La relación entonces era de cooperación, hoy se ha vuelto de confrontación. Los mexicanos tenemos que aumentar nuestra autosuficiencia para depender en menor medida de la colaboración exterior que por experiencia sabemos, es cambiante, pero si eliminamos la desigualdad y la corrupción que nos ha impedido avanzar, no necesitaremos del exterior para resolver nuestras necesidades básicas; lo que obtengamos con las relaciones internacionales será un valor agregado en lo cultural y lo económico, pero no podemos seguir dependiendo de las buenas relaciones con nuestro vecino del norte para evitar el hambre de muchas de nuestras familias.


melenavicencio@hotmail.com

 

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