Espectáculos

Mexicano se suma a Lord of the Dance

Luis Sánchez (der.) agradece la oportunidad de participar en el show.

Luis Sánchez tiene una pasión: la danza. A pesar de afrontar momentos en los cuales duda seguir adelante, su actual oportunidad de formar parte del cuerpo de bailarines del show irlandés Lord of the Dance, creado por Michael Flatley, se convirtió en uno de sus mejores alicientes para seguir enamorándose de la exigente disciplina.

Sánchez no la tuvo fácil, pasó por varias pruebas para conseguir un lugar durante las presentaciones de la compañía en el Auditorio Nacional, a partir de hoy y hasta el próximo 12 de febrero, sin embargo, todo vale la pena por representar a México en este espectáculo internacional.

“Es una mezcla de varios sentimientos, orgulloso, un poco de nervio de ya querer estar ahí, parado en el Auditorio Nacional o en cualquier escenario en mi país, es una gran alegría. Después de todo el trabajo, puedo demostrar lo que he hecho y en México, eso es lo padre (…) Es súper difícil (entrar) porque es la compañía más grande y que busca los mejores bailarines.

“Tienes que tener mucha experiencia, haber formado parte de otras compañías, haber competido a nivel mundial y tener estudios. Te invitan a una audición y bailas frente al coreógrafo, el capitán de baile y la productora. Después hay un corte y te enseñan la coreografía, para ver qué tan rápido la aprendes, es el último filtro”, cuenta Sánchez a Crónica.

Una vez dentro la situación es inmejorable, asegura el mexicano, en cuanto a atención de dieta, fisioterapeutas y organización, pero la exigencia es alta para mantener el nivel de calidad del espectáculo, en esta ocasión Dangerous Games. “Son horas de trabajo, no sólo en los ensayos, sino por cuidar tu cuerpo. Hay que estar en óptima condición física.

“Las piezas de bailes no duran más de tres minutos. Hay que cuidar los gemelos, tobillos, cuádriceps, para no sobrecargarlos, para eso, después de cada show hay baños de hielo de siete minutos, que duelen horrible, pero es lo mejor, te recupera de cualquier lesión”, abunda.

La trama gira en torno a cuatro bailarines principales, acompañados de un cuerpo con 40 integrantes, una cantante y dos violinistas. En tecnología utilizan una pantalla de 18 metros y fuegos artificiales. “Es apantallante”, finaliza Sánchez.

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