Muerte lenta por daño renal | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 09 de Marzo, 2017

Muerte lenta por daño renal

Apunte 2 Entre más comida y bebida industrializada nos llevemos a la boca, se potencializan las probabilidades de que los riñones fallen. Cuando estos órganos con forma de frijol dejan de funcionar, la calidad de vida desaparece

Muerte lenta por daño renal | La Crónica de Hoy

Las personas con daño renal grave dependerán de alguien que los asista hasta que llegue la muerte, evento que al menos podría tardar cuatro o cinco años. Para ambas partes la faena será larga y conforme pase el tiempo se complicará; al principio el apoyo podría ser sólo de compañía, después el familiar o cuidador tendrá que estar todo el tiempo con el paciente, incluso cuando haga sus necesidades.

Quienes padecen insuficiencia renal grave tienen la piel obscura o parda, esto es porque si los riñones funcionan poco, o dejaron de hacerlo, entonces no pueden eliminar las toxinas que hay en el organismo, las cuales se van a todos los órganos del cuerpo, incluyendo la dermis.

Si colocas la mano sobre la espalda de un paciente renal, a la altura de sus riñones, sentirás que la temperatura es menor a la del resto del cuerpo, si éstos órganos están “apagados”, entonces no producirán eritropoyetina, por lo tanto no habrá glóbulos rojos, se desencadenará la anemia y al perder vitalidad, la persona con daño renal tendrá episodios de depresión.

Además de cansancio y debilidad, el paciente renal grave necesita asistencia, dado que sus movimientos son lentos y con frecuencia sus piernas están hinchadas, esto es porque los riñones ya no filtran la sangre y por tanto retiene agua; aunado a esto también desaparece la producción de electrolitos, afectando así procesos celulares en riñón y resto del organismo.

Para evitar que estos pacientes mueran por tener el cuerpo infestado de toxinas, el tratamiento a seguir es la diálisis, la cual deberá aplicarse hasta que el enfermo fallezca, pues los riñones no volverán a funcionar. “El nombre genérico de este procedimiento es diálisis, puede ser diálisis peritoneal o hemodiálisis y aunque cada una tiene su indicación, pros y contras, la mejor terapia es el trasplante renal”, comentó la doctora Olynka Vega Vega, coordinadora de la Unidad de Hemodiálisis del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ).

De acuerdo con cifras de la Fundación Mexicana del Riñón, se estima que hay 9 millones, 169 mil mexicanos con algún grado de daño renal, población que va desde etapas leves hasta la necesidad de tener que usar algún tipo de diálisis; de igual forma, estas personas podrían llegar a necesitar la donación de un riñón. Para estos pacientes el panorama puede ser incierto si se toma en cuenta que entre el año 2000 y 2015 se realizaron 35 mil 36 trasplantes, aunado a esto, al día de hoy están en lista de espera 12 mil 871 personas esperando un riñón; seis pacientes aguardando por un riñón y páncreas; y dos por hígado y riñón.

“La enfermedad renal es una epidemia del siglo XXI porque somos una población enferma de obesidad, diabetes, hipertensión arterial y dislipidemias, afecciones que al no ser controladas terminan por dañar a los riñones”, apuntó la doctora Vega. Agregó que lo que acelera aún más el daño renal es el abuso de la ingesta de sal, la cual está en todos los alimentos procesados que se consumen a diario.

EL ROMPECABEZAS. Los pacientes a los que se les practica una hemodiálisis, deben acudir a un centro hospitalario tres veces por semana en sesiones que duran hasta cuatro horas. Tomando en cuenta esto y con el fin de fomentar actividades productivas, en la sala de espera de la Unidad de Hemodiálisis del INCMNSZ se han dejado varios rompecabezas, los cuales son resueltos por familiares y pacientes.

La nefróloga Vega, quien también es directora de la carrera de medicina en el Tecnológico de Monterrey, comentó que la industria de la diálisis cada vez ofrece mejores instrumentos, los cuales son muy buenos pero también caros, por lo que se deben centrar los esfuerzos en educación.

“La cuarta parte de los pacientes que reciben el diagnóstico de diabetes ya tienen algún grado de insuficiencia renal y esto es porque como sociedad no sabemos comer”, advirtió la especialista; agregó que la sal contenida en la comida y bebida industrializada, (de cuyo consumo abusan los mexicanos) es la principal precursora del daño renal.

En los padres de familia recayó la responsabilidad de enseñarles, con el ejemplo, a sus hijos buenos hábitos alimenticios, esto es prefiriendo alimentos de origen natural preparados en casa y sin sal, ya que todos los productos comestibles industrializados tienen sodio, mineral que es un conservador muy económico. Así como los productos salados tienen azúcar encubierta, los dulces contienen sodio para equilibrar el sabor; “entre más industrializado será mayor la cantidad de sal; por ejemplo: una sopa instantánea de vaso tiene la cantidad de sal requerida para tres días”, dijo la doctora Olynka Vega Vega.

Para saber cuánta azúcar y cuánto sodio nos estamos llevando a la boca, El Poder del Consumidor puso en línea la aplicación “Semáforo nutrimental” con la que podremos conocer la calidad de la bebida o alimento procesado que estamos por consumir. Se supone que con la cámara del móvil se puede registrar el código de barras, si no se logra la operación, de manera manual hay que introducir cuatro datos que están en la etiqueta frontal del producto y satisfactoriamente  obtendremos el dictamen. La aplicación está disponible en Google Play y en AppStore.

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