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Obras y explotación de mantos provocan ecocidio en Xochimilco

Alan Jiménez, investigador y ambientalista, explica que el subsuelo en los embarcaderos se está secando, lo que provoca hundimientos y socavones

  • cronica.com.mx
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Alan Jiménez, investigador y ambientalista de Comunalidades, detalló que lo que está pasando en la delegación Xochimilco se debe a la sobreexplotación de los mantos acuíferos, del uso de suelo y las interminables construcciones viales que ocasionan un deterioro en la zona.

Entrevistado por Crónica, el especialista explicó que las construcciones de los segundos pisos van hundiendo el piso acuoso en la Ciudad de México, por lo que en los últimos años se ha invertido más en proyectos que dañan a la capital que en cosas que la ayuden a sobrevivir.

“Lo qué pasa con Xochimilco es que es una zona baja con un suelo que debe permanecer constantemente húmedo y ahora se está secando, si siguen sobreexplotando este patrimonio cultural, en poco tiempo la flora y la fauna desaparecerán”, explicó Jiménez a Crónica.

Otra parte importante que el ambientalista dejó en claro es que el agua potable de las diferentes zonas donde se extrae también se está acabando y los espacios de vacío son los que provocan los socavones que actualmente están apareciendo en la zona.

“Obviamente Xochimilco no tuvo la cuestión de recuperar el agua que estaban utilizando como se tenía anteriormente, además de que cada día crece el número de trajineras y la población, es lo que está afectando”, comentó.

Ante esos detalles consideró alarmante que la Ciudad de México no tenga una política ambiental y es necesario que se comience a trabajar en una, para que no se quede en un tema muerto.

Jiménez recordó que, en cuanto a la calidad del aire, las sustancias tóxicas se están quedando en la parte sur de la capital, es decir, el Pedregal, Xochimilco y Coyoacán, “porque la pluma de la contaminación proviene del Norte, siendo estas partículas las que permanecen mayor tiempo en zonas que antes no tenían problemas con la calidad del aire.

“Las partículas más tóxicas y que tienen mayor vida son las que se quedan en la parte Sur de la ciudad ocasionando mayores problemas de salud porque son más dañinas y tóxicas”, detalló.

El investigador puso como ejemplo los hechos últimamente ocurridos en Tepepan y la construcción de edificios altos y centros comerciales, que afecta principalmente el suministro de agua, después provoca la concentración de automóviles y finalmente genera una mayor producción de basura.

“Es importante poner atención en los permisos de construcción que se están dando y verificar que no sobrepasen el límite de altura, ya que finalmente dañan tanto el suelo como la atmósfera”, destacó.

Jiménez detalló que el hundimiento que se ha estado dando en toda la zona de Xochimilco alerta sobre la posible desaparición del área o al menos de las partes que actualmente ya se encuentran secas por la constante sustracción de agua.

“Yo desearía y pensaría que no pase ningún hundimiento, sería una vergüenza saber que fuimos parte de la generación que contribuyó a que esto pasara”, explicó.

En cuanto al Ajolote, un animal que es emblemático de Xochimilco y que únicamente se encuentra en este lugar, ha ido desapareciendo con el paso de los años, al grado de que actualmente ya está en peligro de extinción.

“El Ajolote tal vez pueda seguirse reproduciendo, pero cuesta trabajo y costará tiempo volver a lo que antes había sido”, puntualizó.

El integrante de la organización Comunalidades también dijo que algo alarmante ante el aumento de la contaminación, el uso de los automóviles y la falta de conciencia, es que estos factores afectan principalmente a niños que tienen asma, son causa de enfermedades en bronquios e infecciones de la piel.

“Los niños son los que mayormente están siendo afectados y también debemos estar alertas de las enfermedades que podrían padecer nuestras generaciones”, aclaró.

Finalmente Alan tiene la esperanza de que exista una solución ante toda la problemática que comienza a surgir en Xochimilco, y que, según él, se irá extendiendo.

“Yo creo que la solución es evitar construcciones cerca de la zona, entender la crisis ambiental que hay en la Ciudad y dejar de utilizar los automóviles. Costará trabajo pero finalmente tiene que ser por parte de todos”, finalizó.

 

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