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“No hay política pública efectiva si persiste la corrupción”: Edna Jaime

Edna Jaime  México Evalúa. La directora del organismo y periodista indica a Crónica que las áreas más sensibles del gobierno para la ilegalidad son: policías y procuración de justicia, ventas de gobierno y construcción

Edna Jaime es la directora de México Evalúa, institución dedicada a –entre muchas otras cosas– la medición de la corrupción en las instituciones, también se enfoca en la evaluación y el monitoreo de la operación gubernamental para elevar la calidad de sus resultados.

En entrevista con Crónica, Edna Jaime se refiere al efecto de la corrupción en las tareas de gobierno “la corrupción mina el potencial de la política pública, mina los efectos o los beneficios del gasto público, no podemos avanzar y tener una política pública efectiva mientras no podamos controlar la corrupción”.

Pero no se trata nada más de controlar la corrupción, se trata de hacerla desaparecer de todas las actividades de gobierno o de las autoridades en todos los niveles, de acuerdo con Edna, quien también es periodista, las áreas más sensibles del gobierno para las prácticas corruptas son además de las áreas policiales y de procuración y administración de justicia, las áreas de ventas de gobierno y de construcción.

También, de acuerdo al trabajo de México Evalúa, existe una debilidad en las capacidades del Estado para controlar a la corrupción, “a partir de esta conclusión se empezó a desarrollar una agenda para promover mayores capacidades dentro del Estado mexicano parta prevenir, detectar y sancionar la corrupción”, comenta Edna Jaime.

Edna reconoce que la implementación del Sistema Nacional Anticorrupción es todo un reto y que es fundamental para acabar con este flagelo, sin embargo destaca que el control anticorrupción necesita “madurar”, pues generalmente cuando este tipo de modificaciones de ley se implementan, son cercenadas, por lo mismo se le debe vigilar.

“Estamos en esta fase, tenemos que acompañar la reforma, para que realmente sea efectiva y yo creo que si México no logra controlar la corrupción, pues estaremos condenados al atraso y estaremos condenando a muchos mexicanos a que no accedan a oportunidades y a derechos básicos”.

Jaime asegura que la corrupción es un veneno, la corrupción mata y la muestra más clara de sus efectos son los hechos más recientes que tuvieron lugar durante la administración de Javier Duarte de Ochoa, ex gobernador de Veracruz, ahora prófugo, en donde se hizo público que los tratamientos en contra de cáncer infantil eran un engaño, hasta ese nivel llega el mal uso del servicio público.

La corrupción es al mal uso del servicio y del recurso -de la facultad- público para un beneficio personal, pero al final, el cambio sobre esta circunstancia enquistada desde hace años en la sociedad mexicana no es sólo en una dirección, “necesitamos que la clase política se convenza de que a todos nos conviene de que se haga un cambio en este tema”.

Por ello y para exigir con bases, con fundamento es indispensable que en nuestro país se genere una cultura de la integridad, “integridad en el servicio público pero también una cultura de legalidad en los ciudadanos”, son dos procesos que deben darse, el cambio institucional y el cultivar valores entre la sociedad, el respeto a la ley es algo que debe ser de todos los días.

El cambio de fondo que se requiere no será inmediato pues el proceso contra los corruptos, contra los que roban, debe ser efectivo, debe ser creíble, la sociedad debe darse cuenta de que se está castigando a aquel que hace mal uso de su puesto y de su investidura.

“Se necesitan armar casos sólidos, que nuestra procuración de justicia pueda realmente a los responsables, a enfrentar consecuencias por sus actos. se necesitan victorias inmediatas para que se mande la señal de que se está trabajando en la dirección correcta”.

Una circunstancia grave para México es que en su evaluación en niveles de corrupción hemos escalado puestos nada honorables en los últimos años, la percepción de corrupción se ha incrementado de manera notable en todo el país, “pues en lugar de avanzar, la última medición registra un descenso muy preocupante, lo que ha sucedido en esta administración si ha tenido un impacto en la percepción y por lo tanto en la medición de ese índice”.

Para acabar con esta percepción por parte de la ciudadanía lo que se debe hacer es que, como ya se mencionó, que los procesos en contra de los ladrones, los malos funcionarios públicos, los gobernadores rateros y los policías mordelones, es ofrecer resultados, “entre más se conozcan los actos de corrupción entre más se denuncien la percepción de la corrupción se puede deteriorar, entre más se hagan públicos esos actos, ese índice puede ver reflejados estos hechos, con resultados, el sistema anticorrupción, tiene que demostrar que si hace una diferencia”. 

CÓMO ESTÁ MÉXICO. El año pasado el país se ubicó en el lugar 95 y en 2016 pasó al sitio 123, entre 176 países analizados, informó Transparencia Mexicana. 

“El país obtuvo una puntuación de 30 en una escala que va de 0 a 100, donde 0 es el país peor evaluado en corrupción y 100 es el mejor evaluado en la materia. La calificación actual es cinco puntos menor que la de la medición anterior”. México se mantiene por debajo de sus principales socios y competidores económicos. 40 posiciones separan a México de China, India y Brasil, sus principales competidores económicos. Entre las 35 economías que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

 

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