Danny Boyle: “La nostalgia tiene sus peligros” | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 09 de Marzo, 2017

Danny Boyle: “La nostalgia tiene sus peligros”

El cineasta inglés estrenó en Alemania la secuela de su aclamado filme Trainspotting

El director Danny Boyle presentó en la Berlinale su T2 Trainspotting, una secuela del icónico filme rodado veinte años atrás, que huye de la mera nostalgia para retomar el hilo de la búsqueda del sentido de la vida encarnado por el personaje de Ewan McGregor.

“La nostalgia tiene sus peligros. Hay que mantenerla bajo control o acabas viéndote como un turista de tu propia juventud”, explicó el cineasta británico en la presentación de su filme, recibido como uno de los platos fuertes del programa, pese a ir fuera de concurso.

El cineasta acudió acompañado por Ewen Bremner y Johnny Lee Miller, dos de sus actores de entonces y de ahora, además de Anjela Nedjalkova, la chica de la película y prácticamente la única nueva incorporación al conjunto.

Boyle defendió que su película puede verse “independientemente de la anterior”, ya que lo que se establece entre ambas es una “conversación” y en que obviamente se juega la carta de la complicidad.

Fuera de la reincidente pregunta de hasta dónde es mera nostalgia y hasta dónde hay novedad, T2 Trainspotting retoma los personajes que sobrevivieron a las sobredosis de heroína de su antecesora.

Arranca en Ámsterdam para trasladarse casi de inmediato a un Edimburgo que, como el cuarteto de entonces, también ha cambiado —“ahora es una ciudad más dinámica”, explicó Boyle—.

Se trata a partir de ahí de aclarar si Renton —McGregor— realmente se convirtió en un cabeza de familia como quería o si dilapidó los 16 mil libras que robó al resto en más droga; qué hizo Spud —Bremner— con las 4 mil libras de “consolación” que le dejó el prófugo o en qué quedó la malignidad de Begbie —Robert Carlyle—.

Acompañaron a Boyle hasta Berlín varios de sus actores, pero no McGregor, el actor al que el Trainspotting original catapultó en mayor medida a la fama.

Nostálgica o no, T2 Trainspotting, demuestra que veinte años no pasan sin más, tampoco en el cine. En dos décadas se habrá perdido elasticidad y ritmo, intensidad y capacidad para reponerse a la mala vida.

“No somos tan jóvenes. No tenemos la energía de entonces. Pero Danny sabe cómo administrar la que nos queda. Es un maestro de la economía energética”, explicó Bremner.

Imprimir