Karla y Héctor sellaron su amor rodando sobre Paseo de la Reforma | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 09 de Marzo, 2017

Karla y Héctor sellaron su amor rodando sobre Paseo de la Reforma

El Ángel de la Independencia, iluminado de rojo, fue testigo del paseo ciclista dedicado al amor y la amistad ◗ El gobierno local instaló un registro civil ficticio para enamorados

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Karla y Héctor se casaron en el Paseo Ciclista anoche. Como si fuera una kermesse, Karla se puso un velo de novia y Héctor un sombrero. Felices, posaron para la foto y luego se fueron en sus bicicletas.

Ayer, el gobierno local organizó el Paseo Ciclista dedicado al Día del Amor y la Amistad.

Cientos acudieron a la convocatoria. Parejas llevaron a sus hijos, a sus perros y sus bicicletas para salir de la rutina.

Ahí andaban los nuevos enamorados y los recién casados, pero también los amigos de antaño y, algunos más sólo necesitaron de su propia compañía.

Sobre Paseo de la Reforma, a la altura de la Palma, se colocó un escenario para casarse y tomarse la foto. En la fila esperaban unas seis parejas.

“¡Ahora sí nos vamos a casar!”, dijo una mujer de unos 28 años. Su novio soltó una risilla discreta. El ultimátum no le quitó las ganas de prestarse al juego.

Más adelante, a la altura del Ángel de la Independencia, fueron colocados otros escenarios para bailar. Un par de mujeres encerradas entre rejas se contoneaban mientras los curiosos las observaban.

Anoche, hasta el clima fue amigable en la Ciudad de México. Un viento fresco soplaba levemente y permitió no sofocarse con el ejercicio.

El Ángel de la Independencia también fue la atracción para retratarse. Los ciclistas y visitantes hicieron ahí una escala para tomarse una foto y sumarla a sus recuerdos.

Otros soltaron sus bicicletas para sentarse en las escaleras y charlar mientras el Ángel, iluminado de rojo, los observaba desde las alturas.

Ya eran las 9 de la noche y los niños no querían bajarse de la bicicleta. “Otro ratito”, le suplicó un pequeño a su mamá. “No, ya tenemos que llegar a la casa”, le advirtió.

Algunas parejas no viajaron en bicicleta. Prefirieron tomarse de la mano y caminar por Paseo de la Reforma. Anoche no había prisas. Daba igual llegar a las 9, a las 10 o a las 11.

Un par de enamorados sonreía y andaba hombro con hombro como si fuera un ritual de amor. Antes de llegar al Ángel, se tomaron una foto y se besaron. Después, se miraron como si fueran cómplices.

Todavía no es 14 de febrero, pero el amor ya está en el aire.

 

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