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“Hay que cambiar la percepción errónea que la gente tiene sobre la ciencia”: Raúl Mújica

Raúl Mújica es investigador del INAOE y ganador del Premio Nacional de Divulgación de la Ciencia.

La ciencia está en todo nuestro entorno, no sólo en los fenómenos físicos, químicos o biológicos, en los fenómenos celestes que nos azoran y en la erupción de un volcán. Transformada en tecnología e innovaciones, la ciencia conforma las computadoras, teléfonos móviles, tabletas, calzado deportivo, refrigeración o cocción de nuestros alimentos. La ciencia explica el entorno real que tenemos y es la única herramienta fiable para develar lo que no conocemos ni comprendemos aún.

Una vez más, la ciencia está en todo, y si se extiende el concepto a las ciencias sociales y las humanidades, el espectro de lo que representa en nuestro día a día se exacerba. Sin embargo, la ciencia y el conocimiento producto de ella no están dentro de nuestra cotidianidad, no de forma consciente y exploratoria, ¿por qué?

Raúl Mújica es astrónomo y recuerda que debe su vocación en buena medida a la serie Cosmos, de Carl Sagan, personaje que motivó a una generación a emprender la aventura de la ciencia. En entrevista, el científico y divulgador del Instituto Nacional de Astrofísica Óptica y Electrónica (INAOE) comparte sus puntos de vista sobre dicha pregunta y refiere cuáles y cómo han sido las estrategias que realizan en su instituto para llevar a cabo uno de los más exitosos casos en el país dentro del área de comunicación y socialización de la ciencia.

La falta de educación y cultura científica, así como la posibilidad que los mexicanos se sensibilicen con la ciencia, no es un problema sólo de México, refiere, sin embargo, la característica predominante en el país es la percepción que tiene la población acerca de ella.

“La mayoría de las personas piensan que es complicada, para súper genios y súper dotados. Esto hace que muchos, principalmente los jóvenes, se sientan ajena a ella. Por ello hay que concientizar que la ciencia está hecha por personas normales, sí, hay gente brillante, pero las hay en todas las áreas”.

Hay que eliminar estos prejuicios, enfatiza, así como los estereotipos que se tiene sobre los científicos: que son descuidados, despeinados, en bata, no le hacen caso a nadie, distraídos, obsesivos… “Hay que cambiar esta idea, al contrario, al científico le gusta la música y bailar; le gustan los chicos o las chicas, y las combinaciones que pueda haber. Le gusta salir a pasear y hablar con la gente, tiene una familia y se preocupan. En resumen son seres humanos normales, que tienen un trabajo en la investigación científica”. 

Resueltos estos malentendidos básicos, Mújica refiere que otro paso importante es el trabajo de difusión de los científicos con la población. Para ello, hay medios de comunicación, así como el trabajo de las instituciones y universidades que llevan a cabo trabajos presenciales con las personas. Los hay pequeños y focalizados y los hay masivos, como la Noche de Estrellas, ferias del libro u otras como en las que participa el INAOE esta semana, la Feria Internacional de la Lectura, que tiene como tema la “ciencia y literatura”, y que espera a 20 mil personas estos días. 

“Estas actividades nos ayudan a acercar el conocimiento científico; se logra abriendo las instituciones, recibiendo visitas de toda la gente y científicos hablando con todo el público. Esto ayuda a cambiar la percepción de la gente, el principal freno para que tenga acceso a la ciencia”. 

SENSUAL ASTRONOMÍA. El INAOE tiene una historia exitosa en el trabajo de difusión de la ciencia en el estado de Puebla, principalmente en los sitios aledaños a Tonantzintla y Cholula, donde se encuentra el instituto. Pero es hasta hace poco que este centro Conacyt implementó una política institucional (hace cuatro años) que destaca los trabajos de comunicación y divulgación que llevan a cabo. Antes de esta iniciativa los esfuerzos de divulgación eran iniciativas personales de científicos interesados que buscaban tiempo libre para llevar a cabo este tipo de actividades.

“Lo que siempre nos ha ayudado en el INAOE es que nos encontramos en un cerro donde antes era un observatorio; la astronomía es una ciencia muy atractiva y es fácil que le guste a la gente. Entonces, empleamos la astronomía para acercar a las personas hacia otras áreas, como la óptica, electrónica y ciencias computacionales”.

Ahora, el INAOE —que trabaja con una red de instituciones con la cual tuvo un impacto en cerca de 80 mil personas el año pasado— tiene un comité que planea una agenda, genera actividades y solicita a sus investigadores que preparen charlas para los visitantes, principalmente escuelas primarias.

Otra estrategia que han llevado a cabo, iniciativa de Mújica, ha sido salir a las comunidades poblanas, principalmente indígenas, donde llevan telescopios, hacen veladas astronómicas y realizan otras actividades para aquellas personas que no pueden trasladarse a Cholula.

“Por otra parte, dentro del INAOE debemos de convencer a los científicos que la comunicación y divulgación de la ciencia es una de las cosas tangibles que podemos devolverle a la sociedad, quien paga nuestros salarios con sus impuestos. No todos participan, pero cada vez son más, porque en el INAOE tenemos la filosofía de acercar la ciencia a todo público. El objetivo es despertar vocaciones científicas en el futuro”. 

El astrónomo explica que hoy en día existe un mayor interés en la ciencia por parte de la población mexicana, no obstante, para tener mayor impacto en ésta se necesita un mayor esfuerzo, quizá así, en una década esa cotidianidad de la que hablamos pueda esbozarse más en la conciencia de las personas.

“Pero necesitaremos más espacios en medios masivos de comunicación, más periodistas de ciencia, carreras de divulgadores y cada vez más actividades para las personas. El público también tiene un papel en todo esto, como exigir a los científicos que salgamos de los laboratorios, pero también pedir a las autoridades que no recorten presupuesto a la educación y a la ciencia. Si la sociedad, incluyendo a los legisladores, tuvieran un poco de ese conocimiento sobre la ciencia, esos recortes quizá no habrían ocurrido”.

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