Occidente declara la guerra a las noticias falsas | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 09 de Marzo, 2017

Occidente declara la guerra a las noticias falsas

Alarma. El determinante impulso de portales extremistas, como Breitbart o InfoWars, a la campaña de Trump escandaliza al mundo, que se esfuerza en encontrar la fórmula para combatir un fenómeno que amenaza también a Europa en año de alto voltaje electoral

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El pasado 5 de diciembre, Edgar Mddison Welch entró a la pizzería Comet de Washington armado hasta los dientes para investigar por su cuenta la trama de prostitución infantil que estaba convencido de que la perdedora electoral Hillary Clinton y su jefe de campaña, John Podesta, mantenían en la trastienda del local. Lo había leído en internet.

El joven, de 28 años, fue una de las tantas personas que se tragó la patraña del #pizzagate, una maldad que impulsaron portales extremistas y a la que se agarraron fanáticos de la derecha republicana más reaccionaria. Pero Welch fue el único suficientemente temerario como para hacer una locura. Disparó dentro del local, sin provocar heridos, y terminó detenido y arrepentido.

El tiroteo desenmascaró el delirio del ‘pizzagate’, pero lejos de servir de lección y vergüenza para aquellos que impulsan falsos rumores para dañar al rival, representó la corroboración del vasto potencial de este tipo de campañas de difamación pública y desvergonzada.

EL ALTAVOZ TRUMP. Potencial que el nuevo presidente de Estados Unidos se ha encargado de aprovechar e impulsar. Donald Trump ya era consumidor de noticias falsas cuando anunció su intención de presentarse a los comicios. Por ejemplo, a finales de noviembre de 2015, pocos meses después de anunciar su candidatura presidencial, Trump apareció en Fox News defendiendo su afirmación de que una multitud de musulmanes celebró en Nueva Jersey el atentado a las Torres Gemelas de Nueva York, algo de lo que no existe prueba alguna.

Lo hizo mostrando la impresión de un artículo de Breitbart, la página web de extrema derecha que dirigía su ahora estratega en jefe, Stephen Bannon, y que se hizo popular gracias a notas que aseguraban, por ejemplo, que “la píldora anticonceptiva vuelve a las mujeres poco atractivas y locas” o que la bandera confederada de EU “proclama una herencia gloriosa”.

Pero no sólo es Breitbart; también entonces compartió en Twitter una publicación del portal InfoWars, en el que su editor, Alex Jones, daba la razón al magnate sobre la supuesta alegría de musulmanes por el ataque del 11-S.

Alex Jones es un hombre que ha sido capaz de aseverar, ante una cámara y sin despeinarse que “el agua de la llave es una bomba gay” que “vuelve homosexuales a las ranas” o que, para mayor alarma, el atentado de 2012 en la escuela primaria estadunidense Sandy Hook fue algo “sintético”, “claramente falso”, en el que “usaron actores”. Y el propio Trump apareció en vivo en el programa, a través de Skype, deshaciéndose en halagos hacia Jones, de quien dijo que tiene una “maravillosa reputación”, y a quien garantizó: “No te decepcionaré; estarás muy, muy, impresionado y vamos a andar hablando mucho”.

DINERO. Las noticias falsas son un fenómeno que nace, principalmente, fruto de mezclar en una coctelera sin escrúpulos dos elementos clave: Por un lado, la crisis de los medios tradicionales, que, ante la escasez económica, se ven cada vez más encorsetados por la dependencia económica de grandes grupos empresariales con intereses en la política local o internacional.

El segundo factor es el enorme potencial de generar ingresos por publicidad de un titular que, por inverosímil, resulta llamativo. Por ejemplo: “El papa Francisco aprueba a Trump como presidente”. Esta noticia, que saltó en plena campaña de EU, era más falsa que el billete de un trillón de dólares que Fidel Castro le robó al Señor Burns en un episodio de Los Simpsons, pero corrió como la pólvora.

AMENAZA EN EUROPA. Las noticias falsas han saltado al foco público a raíz de la victoria electoral de Trump, pero en Europa son un enemigo conocido. El interés de Rusia por restar poder a la Unión Europea es viejo, y esto se ha traducido en un aumento de los rumores antieuropeistas en los últimos años.

La manipulación llega hasta la pública Russia Today, medio que extiende sus tentáculos hasta América Latina a través de su servicio en español y gracias a la penetración del sentimiento antiestadunidense en la región. Son noticias como, por ejemplo, la que decía que “Merkel tiene una selfie con un terrorista suicida de Bruselas”. En realidad, el hombre es un sirio refugiado en Alemania.

Por ello, la Unión Europea impulsó el año pasado una unidad contra la desinformación, llamada East StratCom, que en apenas doce meses ha documentado a través de su página web, EUvsDisinfo.eu,  la circulación de al menos 2,000 noticias falsas que favorecen al Kremlin frente a la UE.

La amenaza es aún mayor en 2017, porque el viejo continente vivirá un intenso año electoral, con el populismo presentándose como peligro real en los comicios tanto en Holanda como en Francia y Alemania. Por ejemplo, el ultraderechista holandés Geert Wilders se valió de una noticia falsa para hacer campaña. Hace unas semanas, compartió en Twitter una imagen donde habían incrustado la cara del candidato socialista Alexander Pechtold, del partido Demócratas 66, en la fotografía de una manifestación de 2009 que pedía implantar la sharia, la ley islámica, en Europa.

FACEBOOK, IMPLICADO. A finales de abril llegarán los comicios en Francia, donde Facebook acaba de lanzar un filtro de noticias falsas ante el temor a que la xenófoba Marine Le Pen se sirva de rumores y distorsiones para mejorar sus ya favorables sondeos. Se trata de una alianza con ocho grandes medios de comunicación galos, entre los que se encuentran los diarios ‘Le Monde’ o ‘Libération’ y la agencia AFP. Estos, se dedicarán a comprobar la veracidad de noticias que muchos usuarios reporten como falsas a través de un nuevo botón integrado en la red social. Así, antes de compartir el contenido sospechoso, el usuario deberá aceptar que entiende que se trata de algo de dudosa credibilidad.

También la pública británica BBC ha declarado por su cuenta la guerra a las noticias falsas, y a mediados de enero anunció que tendrá pronto un equipo dedicado a verificar informaciones divulgadas en las redes sociales. “No podemos ser los policías de internet, pero no nos quedaremos con los brazos cruzados”, aseguró James Harding, director de informativos de la emisora. Harding explicó que ya trabajan con Facebook para “desenmascarar” los rumores falsos y asegurarse “de que los hechos sean más fascinantes y atractivos que las falsedades”.

 

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