Instituciones y Negociación

Arturo De las Fuentes Hernández

Existen dos aspectos fundamentales a considerar en el proceso de negociación entre México y Estados Unidos: primero la definición de los posicionamientos en función de los intereses de cada participante, y segundo las instituciones como eje rector de la política exterior de cada nación.

La definición de los posicionamientos proviene de la pregunta central ¿Qué quiere negociar cada país? Hasta el momento, queda claro que existe una confrontación de intereses entre México y Estados Unidos que proviene fundamentalmente de un desfase de prioridades en este proceso.

Dadas las declaraciones, decisiones y acciones hechas por el Presidente Trump, podemos inferir que los temas centrales de su negociación radican en el área económico-comercial, específicamente en temas del TLCAN como intercambio de mercancías, empleo e inversiones, que es donde se han ejecutado sus primeras medidas unilaterales, con base en una estrategia de desprestigio e intimidación.

La posición del presidente norteamericano está claramente basada desde un punto de vista de utilidad de la relación bilateral, más que una visión política de un estadista que debe cuidar sus instituciones y fomentar la comunicación con sus aliados y países vecinos.

En el caso de México, las prioridades son distintas; el tema al que se le ha dado mayor importancia, y por tanto al que se le han dedicado las primeras acciones, es sin duda alguna la construcción del muro y la repatriación de los migrantes como consecuencia de las acciones impuestas por Trump. Se ha hablado en una segunda instancia sobre la renegociación del TLCAN y los temas a considerar dentro de ello, pero aún sin ningún posicionamiento claro al respecto.

Por esta razón, establecer una posición por parte de México ha resultado una tarea compleja; existe una falta de claridad en los temas a tratar, aunado a los embates por parte del presidente norteamericano, que no sólo han afectado a la diplomacia mexicana, sino a las instituciones que se han debilitado como consecuencia de las medidas unilaterales impuestas por Estados Unidos.

Como parte del proceso de negociación, es fundamental que México fortalezca sus instituciones, comenzando con la figura presidencial; más allá de nombres, gobiernos y partidos, el Presidente es una institución de respeto y su imagen no es objetode negociación, por lo que blindarlo debe ser un eje fundamental para fortalecer al país en este proceso.

México no puede mantener una posición rígida ante los Estados Unidos, simplemente por tratarse de una negociación no convencional en donde lo primero que se debe tener en mente es un enfoque integral que permita lograr el mayor provecho en un juego de inteligencias que demanda estrategias específicas en sectores específicos, para evitar grandes conflictos.

Finalmente, la estrategia más eficaz es sin duda alguna, desagregar los puntos de conflicto para abrir y mantener los canales de comunicación con los tomadores de decisiones por sector, convirtiendo de esta forma la negociación en un área de oportunidad para resolver los puntos sensibles de la relación bilateral, proponiendo así metas compatibles con un beneficio mutuo.

cpi@prodigy.net.mx

 

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