Cruz Azul… Mentiras “verdaderas”… (o, Que no le digan, que no le cuenten…)

Edgar Valero Berrospe

Cuando se pone barata la crítica, cualquiera con información manipulada sale y dice cualquier cantidad de barbaridades, que, lo que es peor, las compran quienes ciegamente confían en periodistas sensacionalistas, mal informados, cuyo pasado es turbulento y cuyo presente es barato, como sus fuentes “anónimas” que tienen la boca muy suelta y los pantalones muy flojos como para sostener lo que dicen.

Cruz Azul es más capitalino que hidalguense por más que su alma mater sea Ciudad Cooperativa en Jasso Hidalgo. Los mejores momentos, las más grandes victorias del cuadro celeste fueron en Ciudad de México, y somos muchos más los que los sentimos de esta ciudad, que de otra. Por eso ahora, cuando se avecina el final del Estadio de la Ciudad de los Deportes, nombrado a costa de su arrendador “Estadio Azul”, y que la directiva de la Máquina estudia, sí, dije estudia, las posibilidades de la mudanza, una bola de oportunistas ya se subieron al ring, con la esperanza de que con mentiras o golpes bajos, obtengan el premio de la victoria.

Un premio que sin embargo no existe. No formalmente. Quizá en el futuro. En voz del licenciado Guillermo Álvarez Cuevas, no hay negociación formal, ni con el doctor Miguel Ángel Mancera, ni con Horacio de la Vega, ni con autoridad alguna que pueda disponer de las propiedades de la ciudad en beneficio, o de la comunidad, o de la iniciativa privada. El hecho de que haya aparecido hasta una maqueta del supuesto nuevo Estadio Azul, ya no indigna, simplemente causa risa. Yo si cito a mis fuentes, que de anónimas no tienen nada.

A pesar de que ya hasta políticos oportunistas de un partido de oposición al Doctor Mancera, han salido a decir que “defenderán las tierras de la ciudad para que no sean entregadas”, mejor deberían de ponerse a trabajar, que es para lo que se les paga, y no andar futureando con información que no es información, porque ni hay proyecto, ni ha existido proyecto, ni hay autorización de los más de 900 cooperativistas de Cruz Azul para que se proceda a gastar la cifra que resulte, de varios cientos de millones de pesos para construir un estadio.

A pesar de lo que muchos periodistas suponen, porque no les consta nada de lo que pasa en las Asambleas de Cooperativistas de Cruz Azul, no ha habido ponencia o postura donde el presidente de la agrupación, Billy Álvarez, salga y diga que quiere “gastarse” con permiso o sin él, una cifra escalofriante de los recursos de sus socios, para crear el nuevo estadio.

A la propuesta generosa de Ciudad de México de apoyar al equipo para que no se pierda la franquicia y la identidad de tantos años como ha ocurrido con otros como el Atlante, el Necaxa o recientemente los Tigres del béisbol, se le ha querido interpretar como un acto de proselitismo que pudiera garantizar que la Cruz Azul se gaste una cifra para apoyar la supuesta candidatura pre-presidencial de Miguel Ángel Mancera. No haría falta ninguna cesión para que si la Cooperativa quisiera apoyar al Jefe de Gobierno, en todo caso, lo hiciera, si tuvieran esas intenciones.

Claro que todo el mundo puede suponer lo que quiera, pero la única verdad es que el único acercamiento y las únicas pláticas, sin llegar al nivel de ser formales, han sido para contemplar la posibilidad de que la Maquina regrese al Estadio Azteca, porque ni siquiera ha habido acercamientos con la UNAM, para contemplar que el Estadio Olímpico fuese la casa temporal de los Celestes.

 

Ahora, esto que le digo, habría que explicárselo con manzanas a todos esos que ya se “ofendieron” porque el Doctor Mancera esta disponiendo de la Ciudad, dicen, como si fuera suya, en vez de entender lo que representaría la salida del Cruz Azul de la capital.

El aeropuerto ni siquiera ha dejado de funcionar. El velódromo, si lo llegaran a demoler, sería por una simple y sencilla razón, que casi nadie sabe, y es que ha quedado fuera de normas internacionales, o sea no sirve ni para entrenar, en el supuesto que estuviera en condiciones de ser usado después de la “pintada” y “polveada” que le dieron el año pasado para que tuviera “buen lejos”. O sea, de todos modos lo van a tener que desaparecer.

Y ahora que no me vengan con que van a ocupar “los terrenos de la ciudad”, sí, esos de los que muchas agrupaciones de paracaidistas se han apropiado a punta de machetes, pistolas, marchas, bloqueos y todo lo que tristemente sucede en la ciudad capital.

Yo me pregunto ¿qué tendría de perjudicial que hubiera una nueva instalación deportiva en un terreno puesto en comodato, si se trata de beneficiar a cientos de miles de aficionados de uno de los equipos más exitosos y tradicionales del futbol mexicano? Para muchas otras cosas que no benefician a nada se han ocupado superficies enormes o se han beneficiado a particulares, que no son los 900 socios de la Cooperativa, sino uno o dos o tres “influyentes” amigos de esos diputados que hoy se sienten mancillados por el “hubiera”, que sólo existe en la cabeza enturbiada de quienes lo han mal informado tendenciosamente.

Quizá la nueva relación Televisa-Cruz Azul, permita no sólo el acuerdo para que retorne la Máquina al Estadio Azteca, sino que le puedo asegurar que así será, primero un par de años de renta, y luego, la reconciliación tras 20 años de ausencia de los Celestes del Coloso de Santa Úrsula.

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