Nicolás Maduro

El presidente de Venezuela cerró el miércoles la cadena CNN porque no le gustó un reportaje crítico con su admirado vicepresidente, el presunto narcotraficante Tarek El Aissami. El régimen chavista da así un paso más hacia la total conversión en una dictadura, sin que le preocupe lo más mínimo el destino de un pueblo que se merece algo mejor que unos gobernantes que hablan de revolución socialista y que a espaldas se hacen millonarios con negocios turbios. Más que nunca, el mundo debe reaccionar.

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