Diputado Marco Cortés Mendoza, coordinador del grupo parlamentario del PAN - Arturo Maximiliano García | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 09 de Marzo, 2017
Diputado Marco Cortés Mendoza, coordinador del grupo parlamentario del PAN | La Crónica de Hoy

Diputado Marco Cortés Mendoza, coordinador del grupo parlamentario del PAN

Arturo Maximiliano García

Parecería tardía pero no estéril la propuesta de reforma política hecha por el PAN en la Cámara de Diputados, misma que contiene modificaciones de fondo para el sistema político mexicano, agenda legislativa que retoma posicionamientos históricos de su partido, lo que le da cierto romanticismo, pero no la hace del todo inocente. 

Su iniciativa comprende temas como reducir el Congreso, eliminando la totalidad de los senadores plurinominales y una redistritación federal, reglamentar la reelección, el aumento del umbral electoral que condenaría a la desaparición a los partidos pequeños, eliminación ooootra vez del fuero y la verdadera joya que es la implementación de la segunda vuelta electoral.

Usted ha dicho que para consolidar nuestra democracia es fundamental concretar estos cambios, pero su principal objetivo es sólo uno: establecer la segunda vuelta para las elecciones presidenciales, lo que permitiría al PAN generar una alianza menos desgastante en imagen con el PRI, sin que éste tenga que rendirse, ya que implicaría haber sido derrotados en primera vuelta.  En este momento, ir a una votación donde se deba tener el 50% o más de los votos favorecería al PAN, quien está en un sólido segundo lugar detrás de Morena y López Obrador, que encabeza todas las encuestas, pero no cuenta con la mitad más uno de la intención del voto, meta que se ve imposible de lograr sin sumar el apoyo de otra gran fuerza política.

En las manos del PRI y del PAN, que podrían estar secundados por el PRD, estaría pasar esta reforma constitucional en ambas Cámaras y en los Congresos locales, para lo que deberían trabajar contra reloj para quedar aprobadas antes de mayo con sus respectivas disposiciones reglamentarias, dejando de lado otros puntos que pudieran frenar la aprobación de la segunda vuelta, como la eliminación de pluris en el Senado, que afecta, aunque es políticamente incorrecto decirlo, a todos los partidos. Subir el umbral electoral también tendría que esperar, pudiendo ser la ficha de cambio para que los partidos minoritarios apoyen la segunda vuelta.

Si fue un tema que se platicó en la reunión de Enrique Peña Nieto y Ricardo Anaya en Los Pinos, se trataría de un acuerdo político que de haberse dado jamás se revelaría, pero no se puede concebir la viabilidad de la segunda vuelta sin el visto bueno del Presidente de la República. Políticamente sería un error y una falta de objetividad de Peña Nieto no visualizar un plan B, tomando en cuenta condiciones actuales como la bajísima aprobación presidencial, ex gobernadores priistas prófugos y las diversas encuestas donde el PRI aparece como el partido con más alto rechazo del electorado.

Hoy hoy hoy, citando a Vicente Fox, a quien más conviene la segunda vuelta es al PAN. Se argumenta que es la fórmula de la gobernabilidad, no lo creo. A Peña Nieto le bastó su 38% % de los votos totales para pasar las históricas reformas estructurales. Lo que lo llevó a su situación actual fueron la mala estrategia de comunicación y el cuestionamiento sobre la honestidad de su administración.

Hoy usted apela a la historia y la democracia, aunque detrás no hay tanto romance ni inocencia, sino números, y ésos le dan el triunfo al PAN de haber una segunda vuelta.

www.arturomaximiliano.com.mx

@maximilianogp

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