En México se unieron plantas y animales separados millones de años: G. Halffter | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 09 de Marzo, 2017

En México se unieron plantas y animales separados millones de años: G. Halffter

Nuestros Científicos. El doctor en Ciencias dice que su investigación es producto de 50 años de trabajo y explica por qué México es como es, biológicamente. El país, añade, es una zona de sobrexposición con formas de vida del norte y del sur que se encontraron hace millones de años

En México se unieron plantas y animales separados millones de años: G. Halffter | La Crónica de Hoy

La mayoría de las personas no lo saben, pero México es un puente donde se unieron formas de vida que estuvieron separadas millones de años. En el territorio mexicano se unen y sobreponen los ecosistemas neotropicales y los neoárticos con sus plantas y animales. Por eso aquí hay seres vivos que se originaron y evolucionaron en lo que hoy es Sudamérica y lo que se conoce como Norteamérica.

Ésta es la conclusión de un estudio ecológico monumental, en el que se sintetizaron 50 años de investigación del científico mexicano Gonzalo Halffter, biólogo y doctor en Ciencias que es reconocido a nivel mundial como uno de los inventores del concepto de Reservas Naturales de la Biósfera, Halffter, en 1984.  

Nacido en 1932, Halffter fue también director del Museo de Historia Natural de la Ciudad de México, fundador del Instituto de Ecología, de Conacyt, en Xalapa, ex presidente del programa de reservas naturales de la UNESCO y doctorado honoris causa por siete universidades de cinco países.

En entrevista exclusiva con Crónica, el doctor Gonzalo Halffter, quien es el experto número uno en escarabajos a nivel mundial, dijo que México es un lugar único en todo el planeta, porque aquí se sobreponen ecosistemas que estuvieron aislados durante millones de años. Su estudio profundo sobre la existencia de este puente biológico, fue publicado en la revista científica Biotaxa, el pasado 25 de enero y ha tenido un impacto tan grande que el investigador dice, en confianza y con modestia, que “se está leyendo y citando, como si fuera pan caliente”. 

“Son 50 años de estar trabajando y estamos explicando por qué México es como es, biológicamente. Por qué aquí hay formas de vida del norte y del sur. Estamos explicando con biogeografía, biología molecular y datos de ecología por qué México es una zona de sobreposición donde se encuentran las formas de vida del norte y del sur y eso le ha dado una riqueza de formas de vida, extraordinaria”, dice el biólogo, que recuerda que México es el segundo país del planeta con más ecosistemas diferentes, sólo después de China, pero con un territorio 10 veces menor.

A este planteamiento teórico de la existencia de una Zona de Transición Mexicana, otros científicos lo llaman “El modelo Halffter” y tiene como base el estudio de los escarabajos como hilo conductor de la investigación de la evolución y desplazamiento

El estudio reciente de Halffter Salas fue elaborado en co-autoría con el biogeógrafo Juan José Morrone, investigador de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y fue titulado: Una revisión analítica de la Zona Mexicana de Transición de Halffter y su relevancia para la biogeografía evolucionaria, la ecología y la regionalización biogeográfica.

En sentido estricto, este puente ecológico, donde se unen las biotas neotropicales y neoárticas, abarca todo lo que hoy es México, Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua. Esas tierras estuvieron bajo el agua del mar millones de años y al emerger y secarse, se convirtieron en un territorio reconquistado por la vida terrestre desde el norte y desde el sur, como se explica en el artículo publicado en la revista Biotaxa.

Este estudio explica la historia evolutiva y biogeográfica de diferentes grupos de escarabajos en cinco etapas, desde el Jurásico-Cretácico y la manera como se diversifican en América del Sur, América del Norte y cómo aparecen en México y Centroamérica.

CAMINO INSPIRADOR. Resumir la vida y obra de Gonzalo Halffter en mil palabras es imposible. Nació en 1932 y su caminata científica le ha hecho merecedor del grado de doctor honoris causa por las Universidades de Paris, Barcelona, Alicante, Complutense de Madrid, San José de Costa Rica, Guadalajara México y del Instituto Politécnico Nacional. Ha sido profesor invitado en instituciones de nueve países de tres continentes.

Él se describe como un hombre que ha coleccionado escarabajos desde que tenía 12 años y que empezó a clasificarlos gracias a que consiguió libros de escarabajos. A partir de ese momento usó a los escarabajos como instrumento para responder preguntas de evolución, biogeografía, ecología y ecología molecular.

“El grupo que ha sido el “hilo conductor” de mis investigaciones científicas son los escarabajos, entre ellos un grupo que se llama Phanaeus quadridens. Este interés en los escarabajos lo tenía desde antes de entrar a estudiar biología pero tuve la suerte que, desde los 14 años, comencé a visitar laboratorios del Instituto Politécnico Nacional, donde me toleraban grandes maestros como Federico Bonet, Cándido Bolívar y Carlos Velo (quien por cierto tenía una colección impresionante de escarabajos que le dejó estudiar). Con ellos realicé mis primeras visitas de campo y comencé a trabajar en clasificación. Así pude publicar mi primer artículo científico antes de cumplir 20 años, en la revista Ciencia”, narró el doctor.

Gonzalo Halffter es autor del Atlas de los escarabajos, con el que convirtió a los escarabajos en el grupo animal más estudiado del planeta. Ha publicado más de 240 artículos científicos y 55 libros o capítulos de libros. Ha dirigido y participado directamente en importantes Estudios de Impacto Ambiental en México desde 1970, como los estudios para la seguridad ecológica de la planta nuclear de Laguna Verde.

Cuando se le pregunta sobre sus legados, en primer lugar habla de sus estudiantes, algunos de los cuales son los mayores expertos en México en venados, tortugas y otras especies. Pero también se siente orgulloso de la creación del Instituto de Ecología (Inecol), donde actualmente laboran 500 investigadores enfocados en estudios de medio ambiente, lo que lo hace el núcleo más grande de Latinoamérica en un solo campus. 

“Muchas veces me preguntan que cuál es el valor de los ecosistemas y de la diversidad biológica. Desde el punto de vista utilitario se puede decir mucho, pero de manera simple basta con preguntar si las personas quieren vivir en un entorno diverso, rico y saludable o si quieren vivir en un lugar degradado, destruido y monótono. La elección está entre vivir en un mundo rico o en un basurero y no debemos dejar de subrayar que muchas de las especies que apenas estamos estudiando y comprendiendo están en una situación límite y que, si no cambiamos muchas de nuestras conductas, en menos de 20 años no las volveremos a ver”, concluyó el biólogo mexicano.

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