La nueva economía - Manuel Gómez Granados | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 09 de Marzo, 2017
La nueva economía | La Crónica de Hoy

La nueva economía

Manuel Gómez Granados

En su libro más reciente, Construir la nueva economía de EU: inteligente, justa y sustentable (Buildingthe New American Economy: Smart, Fair, and Sustainable), el economista Jeffrey Sachsaborda aborda uno de los temas centrales del debate en EU y en prácticamente cualquier economía del mundo: cómo crear empleos en momentos en que los avances tecnológicos hacen más fácil, eficaz y económica la automatización de la manufactura: máquinas que hacen máquinas. Y no sólo en el caso de la producción industrial, también en el ámbito de la prestación de servicios hay una nueva realidad en la que máquinas computarizadas son capaces de hacer cosas que antes sólo podíamos hacer los humanos, como en el caso de los vehículos que no requieren de un chofer.

El libro de Sachs tiene, como otros de sus libros, un fuerte componente técnico, producto de los muchos años de trabajo como economista. Sin embargo, el texto también tiene una clara vertiente política, más evidente por el hecho de que el prólogo del libro lo escribió el senador demócrata y ex precandidato a la presidencia de EU, Bernie Sanders. Un argumento clave del texto de Sachs es que una de las mentiras más dañinas que Donald Trump ha dicho a su pueblo es que es posible hacer que los empleos “regresen” a EU, como si se hubieran ido a otro lugar, por ejemplo, a México, y bastara un acto de voluntad para que regresen.

Sachs muestra cómo muchos de esos empleos que existieron antes en EU ya no existen ni en México ni en China ni en otro país, pues son empleos perdidos por la automatización y no por uno u otro país al que se le pueda castigar para que los devuelva o compense por su pérdida. Hace ver que, para atajar los efectos de la automatización, se necesita una mirada más amplia, más ética, acerca de las responsabilidades de los gobiernos que él resume en la necesidad de contar con una red de protección.

Hace un llamado a reconocer que “cada vez que hemos contado con nuevas máquinas, alguna porción de la sociedad paga un precio por ello. Las personas pierden empleos… y lo decente sería que los responsables de la política se aseguraran de que nadie resultara muy lastimado y de que cualquiera sea capaz de beneficiarse de los desarrollos tecnológicos: Siempre habrá nuevos empleos y siempre se necesitará de nuevas habilidades; debemos asegurarnos que los cambios en la educación, así como la recapacitación para el empleo, ocurran para minimizar los daños”. Sachs expresa que se necesita también de la “redistribución del ingreso, de modo que si hay ganadores que ganen mucho, esas ganancias se compartan…”, por medio de mecanismos de seguridad social que garanticen el acceso de todas las personas a mínimos de seguridad y bienestar.

Las advertencias de Sachs también nos competen. No vamos a eludir los riesgos de la automatización gracias a la diversificación de nuestras relaciones comerciales. Es necesario modificar de raíz la manera en que organizamos nuestra economía. Lo grave es que, como lo demuestran los señalamientos que la Auditoría Superior de la Federación hizo en estos días respecto del programa Prospera, llevamos 25 años de programas de combate a la pobreza sin saber cómo medirla ni cómo evaluar los avances al combatirla. También está el asunto de si nos conviene ser tan dependientes como lo somos ahora del exterior. ¿Basta dejar de comprar maíz en EU y comprarlo en Brasil o Argentina? ¿No sería preferible dejar de depender tanto cuando se trata de algo tan fundamental como el maíz que comemos en cada tortilla?


manuelggranados@gmail.com

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