André Pierre Gignac

 El francés se siente intocable por el cariño que recibe de los aficionados mexicanos, al cual no corresponde su actitud dentro de las canchas. El viernes pasado en una celebración de su gol provocó a la porra del Veracruz en el Puerto,  y además agredió a Carlos Reinoso, un mítico del futbol mexicano, al cual el francés debería tomar como ejemplo. Sus provocaciones son tan graves que derivaron en un zafarrancho en las gradas.

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