Ciudad

Esperó 20 años para cumplir su sueño: tener microempresa de amaranto

  • cronica.com.mx
  • cronica.com.mx

Doña Ángela tuvo que esperar más de 20 años para ver sus sueños hechos realidad. Cuando llegó a las oficinas de la Secretaría de Trabajo y Fomento al Empleo (STyFE), sabía que la probabilidad de conseguir uno de los apoyos económicos del programa “Apoyo para el Desarrollo de las Sociedades Cooperativas de la Ciudad de México” era poca, sin embargo, luego de una serie de trámites lo consiguió.

Para este programa la dependencia capitalina cuenta con 40 millones de pesos con los que impulsa nuevos negocios y apoya a los ya existentes.

Desde que era pequeña los padres de Ángela le enseñaron a trabajar el amaranto y así ella le enseñó a sus hijos y éstos a sus nietos, haciendo de la venta del producto de origen mexicano una forma de obtener dinero para varias generaciones.

Aunque ya trabajaban con la semilla, fue hasta que recibió los 150 mil pesos de la STyFE que “Amaranto Ricos Sabores” tomó forma; ahora ya es una microempresa capitalina que vende en cantidades que doña Ángela jamás imaginó.

La mujer y sus hijos vendieron por mucho tiempo sus productos afuera del Bachilleres número 4, en la delegación Coyoacán; este era el único punto donde la gente que ya los conocía podía conseguir alguno de los alimentos hechos a base de amaranto.

El año pasado, luego de llevar a cabo los trámites correspondientes en las oficinas de la secretaría a cargo de Amalia García, ubicadas en Xocongo 58, colonia Tránsito en la delegación Cuauhtémoc, la mujer recibió 150 mil pesos para su negocio.

No obstante, antes de hacerse acreedora al apoyo económico, tuvo que comprobar que la venta de producto a base de amaranto sería sustentable.

“Fue un proceso largo pero nada complicado. Todo tiene un orden y pasos a seguir. Lo bueno es que mi negocio nunca dejó de ser familiar y que cuento con el apoyo de mi esposa y de mis hijas para poder salir adelante. Pero el dinerito que nos dieron sí fue de mucha ayuda”, comentó don Bernabé Galindo, esposo de Ángela desde hace más de 40 años.

El recurso que recibió la familia se dividió en dos partes: 100 mil pesos tenían que ser destinados específicamente a maquinaria y los otros 50 mil deberían ser utilizados en la mercadotecnia y publicidad del negocio.

Por ello, aunque el negocio ya existía, tuvieron que comenzar de cero con la proyección de lo que ahora es una microempresa familiar.

La STyFE, como parte del programa de cooperativas, no sólo otorga apoyo económico, también brinda capacitación a través de cursos que se imparten en las oficinas de la secretaría con los que se busca que los beneficiarios tengan un crecimiento empresarial.

Doña Ángela espera volver a recibir el apoyo este año, y de ser así, utilizaría los 125 mil pesos para completar y comprarse nueva maquinaria, ya que el costo de cada una de éstas asciende a más de 700 mil pesos.

Imprimir