Crean biopesticidas contra plagas que dañan cultivos de papa y maíz | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 09 de Marzo, 2017

Crean biopesticidas contra plagas que dañan cultivos de papa y maíz

La langosta voladora puede desplazarse 30 km por día y destruir el 100% de los cultivos que invade

Científicos de la Universidad Autónoma de Campeche (UACAM) desarrollaron nuevas sustancias de origen biológico que controlan y eliminan plagas, como la langosta voladora y el psílido de la papa y el jitomate que, donde llegan, destruyen hasta el 100 por ciento de los cultivos de maíz, jitomate, papa, aguacate y chile. En 2016 el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Alimentaria (Senasica) calculó que, cuando no son controladas, estas plagas provocan pérdidas de hasta 50 mil millones de pesos anuales.

El doctor Carlos Alejandro Granados Echegoyen, quien desde 2010 ha reportado hallazgos de sustancias activas contra organismos como las langostas voladoras (Schistocerca piceifrons) y los insectos (Bactericera cockereli), informó a Crónica que el trabajo de la UACAM también busca eliminar las larvas de mosquitos transmisores de zika, dengue y chikungunya. Los biopesticidas que usan son extraídos de hongos y plantas.  

Las investigaciones de la Universidad Autónoma de Campeche cuentan con el respaldo del programa Cátedras-Conacyt, que desde 2013 ha hecho posible la incorporación de mil 076 investigadores menores de 43 años a 132 universidades e instituciones de educación superior del país. Este programa reactivó la contratación de científicos, que había sido inhibida por limitantes presupuestales.

En el Centro de Estudios en Desarrollo Sustentable y Aprovechamiento de la Vida Silvestre (CEDESU) y en el Departamento de Microbiología Ambiental y Biotecnología (DEMAB), de la UACAM, se extraen sustancias secundarias producidas por insectos y por hongos de suelos y piedras para encontrar principios bioactivos que inhiban el crecimiento y reproducción de plagas.

FRENAR LA REPRODUCCIÓN. El doctor Granados Echegoyen detalló a Crónica que la langosta Schistocerca piceifrons se encuentra distribuida en el sureste del país. En Campeche los municipios afectados son Candelaria, Calakmul, Escárcega, Tenabo, Palizada, Hopelchen, Champoton, Campeche y Calkini.

“Para establecer los planes de control es importante considerar la fase gregaria (grupos) o solitaria de estos individuos porque un solo insecto puede desplazarse hasta 30 kilómetros en un solo día, consumiendo a su paso en 100 por ciento de cultivos como maíz, aguacate, mango, arroz, sandía, tomate, chile, entre otros”, indicó el autor del estudio “Diagnóstico de los principales insectos plaga en cultivos de importancia comercial en Campeche”.

Sobre los daños que provoca el psílido de la papa y del tomate, expuso que esa plaga transmite bacterias a los cultivos de solanáceas y que ocasiona hasta 90% de pérdidas haciendo que las plantas de tomate se vuelvan raquíticas y no tengan la capacidad de absorción de nutrientes; para el caso de las papas, producen manchas en los tubérculos haciéndolos no comerciales cuando se ofertan como frituras.

Acerca de los hallazgos referentes al control de plagas que dañan la salud de las personas, narró que se probaron sustancias bioactivas, como los extractos de higuerilla y otras plantas, para interrumpir la rápida proliferación de los mosquitos que transmiten dengue, zika y chikungunya. En el caso de las dos últimas enfermedades, generaron 700 infecciones en un solo ciclo, a pesar de que antes no se presentaban.

“La búsqueda de principios bioactivos para el control de plagas de importancia agrícola y epidemiológica es un trabajo que se realiza de forma multidisciplinaria, involucrando el campo de la agronomía, entomología, química, entre otras, pero la función es la misma: buscar sustancias que sean ecocompatibles y amigables con el ambiente para procurar en la medida de los posible menor contaminación ambiental e intoxicación de usuarios, así como evitar la resistencia de las plagas a este tipo de productos y a la eliminación de insectos benéficos que se encuentran en el ambiente. Se trata de darle un valor a la biodiversidad local e impulsar el uso de sustancias naturales”, indicó el científico de la UACAM.

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