Hay que rescatar casas de Posada y Josefa Ortiz en el CH: Ángeles González | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 09 de Marzo, 2017

Hay que rescatar casas de Posada y Josefa Ortiz en el CH: Ángeles González

Ángeles González Gamio habla de sus libros La ciudad que me habita. Crónicas amorosas de la Ciudad de México y Tesoros y secretos de la Ciudad de México y algunas más.

En el Centro Histórico de la Ciudad de México, valdría la pena rescatar dos casas históricas: la residencia donde el grabador José Guadalupe Posada tenía su taller y que hoy es un lugar ocupado por vendedores, y la casa donde murió la insurgente Josefa Ortiz de Domínguez. Estas dos sugerencias son parte de los muchos temas que la cronista y miembro del Seminario de Cultura Mexicana, Ángeles González Gamio, aborda en 157 crónicas compiladas en sus recientes libros: La ciudad que me habita. Crónicas amorosas de la Ciudad de México y Tesoros y secretos de la Ciudad de México y algunas más.

“En mis crónicas trato de compartir las maravillas que guarda la ciudad, que la gente conozca su ciudad, que la ame, que sienta el orgullo de estar en ella. En el primer libro agregué en el título: crónicas amorosas, porque la mayoría de la gente que escribe sobre la ciudad, escribe todo lo malo: que si el agua, que si la contaminación… la verdad procuro ver el lado positivo de la ciudad y eso es lo que trato de remarcar”, comenta González Gamio.

Las dos novedades literarias editadas por Miguel Ángel Porrúa y que tienen como prologuistas al arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma y al historiador Miguel León-Portilla, reúnen un panorama de lo que la nieta de Manuel Gamio ha escrito desde hace 25 años, específicamente, crónicas de la capital hechas de 2006 a 2012 y de 2012 a 2016.

En estos textos, González Gamio cuenta historias como la del Archivo de Notarías en donde se constata que Sor Juana Inés de la Cruz vendió una esclava por 250 pesos de oro a su hermana Josefa, la historia de los gemelos médicos San Cosme y San Damián que realizaron un trasplante y a quienes se les rinde culto en una parroquia de la colonia San Rafael, o la historia del taller de José Guadalupe Posada.

“En la ciudad hay una gran variedad de lugares interesantes. El caso del taller de Guadalupe Posada, estaba en una casa hermosa, que era una de las casas del Mayorazgo de Guerrero, eran dos casas gemelas: una en la calle de Correo Mayor y la otra, en Moneda, una enfrente de la otra. La primera, la tiene el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la tiene razonablemente cuidada”

Pero la segunda, agrega, ubicada en los números 18 al 20 y que durante el siglo XIX sirvió como taller del creador de La Catrina, ahora son negocios de maquillaje, accesorios para el cabello y demás artículos personales.

“Esa casa (del siglo XVIII) es muy original porque tiene cinco patios, algo único, el arquitecto Francisco Guerrero y Torres era extraordinario pero todos los patios están invadidos. He entrado, he visto los patios, las columnas, escaleras y marcos de tezontle… todo eso podría ser rescatable. Ese era el taller de José Guadalupe Posada e incluso (el espacio) aparece en una litografía que hizo un grabador del siglo XIX”.

Otro lugar que valdría la pena rescatar, añade González Gamio, es la casa donde murió Josefa Ortiz de Domínguez, ubicada sobre la calle Del Carmen, antes llamada calle del Indio Triste.

“Ahí vivió los últimos momentos de su vida Josefa Ortiz de Domínguez. La casa está intacta, tiene su patio hermoso, con sus columnas, su escalera, una pajarera preciosa de madera que tenía Josefa, pero está lleno de changarros. Una vez llevé ahí al director del INAH durante los festejos del bicentenario y le dije ¿por qué no rescatan esta casa? Pero hoy, la casa sigue igual”, platica.

VALUADORA. Ángeles González Gamio, cronista del Centro de la Ciudad de México, festeja la recuperación de las viejas colonias y barrios de la capital, aunque reconoce que hay zonas en donde es difícil, por ejemplo, acabar con el comercio barato.

“En cuanto al Centro Histórico de la Ciudad de México se ha hecho mucho pero aún falta. Algo  positivo que veo es que ha regresado gente a vivir al centro, sobre todo gente joven o del ámbito creativo y artístico. Habría que impulsar más eso porque sería la única manera de que el centro realmente pueda rescatar su antigua grandeza y que no sólo sea un lugar de comercio”, opina.

Parte de las actividades que realiza González Gamio como miembro del Seminario de Cultura Mexicana, es ofrecer conferencias en las corresponsalías ubicadas a lo largo de la República, por lo tanto, ha conocido lugares como Acámbaro o Salvatierra, los cuales también le inspiran a escribir crónicas.

“En el libro Tesoros y secretos de la Ciudad de México y algunas más, además de incluir crónicas de la ciudad que siempre terminan con alguna sugerencia para comer o echar una copita, porque la gastronomía es uno de los elementos más importantes de nuestra identidad, escribo sobre esas ciudades pequeñas que me he encontrado y que tienen maravillosos tesoros”, indica.

La intención de ambos libros, explica, es invitar a la gente a pasear al Centro Histórico, a desmitificar ciertos lugares como Palacio Nacional o las instalaciones de la Secretaria de Educación Pública (SEP), en los que pocas personas tienen acceso.

“Deben ser espacios para que la gente pueda entrar y disfrutarlos. Me enoja tanto cuando en un edificio público me dicen: no pueden entrar aquí. Esa cuestión de que el patrimonio se sienta que es patrimonio del gobierno, no me gusta. El patrimonio es de todos los mexicanos y nosotros los sostenemos con impuestos. No debe haber esa cantidad de restricciones para entrar a la SEP a ver los murales de Rivera, claro, no digo que no te registres y enseñes una identificación”

Por último, González Gamio comenta que el próximo 2 de marzo a las 18:00 hrs en Palacio Nacional presentará junto con Eduardo Matos Moctezuma, la reedición del libro de crónicas que se repartirá de manera gratuita: 1554 México 2012.

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