Voto útil vs. AMLO

Juan Manuel Asai

2006.

La pregunta que recorre, como un escalofrío, las sedes nacionales de los partidos políticos en México es: ¿Quién puede ganarle a López Obrador en la elección presidencial del 2018? El otro día Margarita Zavala dijo que ella es la única que puede hacerlo. La declaración de Zavala muestra un flanco positivo, el planteamiento de que lo que se tiene que buscar no solamente son candidatos de los diferentes partidos, sino específicamente alguien que pueda vencer al tabasqueño. El otro flanco, el negativo, es que ella supone que puede repetir lo hecho por su esposo, Felipe Calderón, en el 2006, o sea ganarle aunque sea por un puñado de votos.

Esto nos ubica en el tema de este texto: ¿Habrá que reciclar la estrategia del voto útil que puso en marcha en esa elección la dupla Calderón-Gordillo? Para nadie es un secreto que la maestra operó con varios gobernadores del tricolor para que en sus estados dirigieran el voto hacia Calderón, pues el candidato del PRI, Roberto Madrazo, archienemigo de Gordillo, se había desfondado. Fue un éxito. Alguno de los gobernadores admitió después, entre cínico y abochornado, que se había “sobregirado”. Ese caso de voto útil involucró a panistas y priistas, algo que casi nunca se ve. Hay que decirlo: sin la promoción de voto de varios gobernadores del PRI, el panista Calderón habría sido derrotado. Los votos panistas no le habrían alcanzado. Fue, de hecho, una alianza PRI-PAN.

Los premios.

Los abundantes premios que recibió la maestra, uno de los cuales, el ISSSTE, quedó en manos de Yunes, confirman que el operativo existió. Para que se piense en otra alianza de esos partidos para parar a AMLO, es necesario que la ventaja en las encuesta para El Peje sea amplia y que sólo juntando votos de panistas y priistas lo pudieran alcanzar. El PRI está metido en un lío. Desde que comenzó el año el único aspirante que aparece en los espacios principales de la prensa impresa y los medios electrónicos, es, con mucho, Luis Videgaray. En su calidad de canciller que encara el reto Trump, va, viene, dialoga, acuerda. Si me apuran ha salido incluso más que Peña, sin querer meter cizaña.

Durante la reciente visita de los secretarios de Estado y de Seguridad Interior del gabinete de Trump al país, la figura central por parte de México fue Videgaray, dominador absoluto del escenario. Osorio Chong quedó en la sombra, tratando de entender lo que estaba pasando porque, además de todo, no habla inglés, no digo que sea un pecado, pero en esos niveles se nota. Se notó. Con Videgaray en el candelero, actuando en nombre de México, al PRI le costará muchísimo trabajo construir otra candidatura, un plan B. Veo al gobernador Eruviel Ávila y al secretario de Salud, José Narro que no son del establo de Videgaray como sí lo es el secretario de Hacienda, José Antonio Meade, que parece empleado de Luis. En política, dice un viejo axioma nunca desmentido, lo que parece, es.

¿Los priistas están dispuestos a meterse a una estrategia para apoyar a Margarita Zavala como lo hicieron con Calderón en el 2016? ¿Los panistas arriarán banderas para votar por Videgaray? Si la respuesta a ambas preguntas es negativa, más nos vale que sigamos el ejemplo de Slim, Salinas y Azcárraga y busquemos una forma de arrimarnos a López Obrador.


jasaicamacho@yahoo.com
@soycamachojuan

Imprimir

Comentarios