La inversa proporcional - César González Madruga | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 09 de Marzo, 2017
La inversa proporcional | La Crónica de Hoy

La inversa proporcional

César González Madruga

Para los estudiosos de la ciencia política existe un método altamente enriquecedor para lograr un análisis profundo llamado “política comparada”, es uno de los métodos científicos fundamentales que puede ser usado para probar la validez de proposiciones empíricas generales. Haciendo uso de esta herramienta quisiera poder enfocar la atención en la ciudad de Hiroshima, en Japón.
El 6 de agosto de 1945 Estados Unidos, bajo el gobierno de Truman, lanzó la bomba atómica sobre la ciudad de Hiroshima, en ella vivían cerca de 330 mil habitantes y en cuestión de segundos la ciudad fue reducida a cenizas matando a 140 mil seres humanos y dejando graves secuelas por causa de la radiación durante los próximos años. A 72 años de este obscuro episodio de la humanidad, la ciudad de Hiroshima no sólo logró reconstruirse de forma sorprendente, sino que es un ejemplo de paz para el mundo.
Los japoneses aplicaron el principio de la inversa proporcional, esto significa mover la fuerza contraria en la misma proporción en un sentido opuesto, que aplicado en este caso significó crear espacios de encuentro humano para la paz y un reestablecimiento de su entorno natural. Para poder limpiar la radiación y hacer habitable nuevamente la ciudad requerían de un esfuerzo de regeneración de la naturaleza y así lo hicieron con las montañas y ríos; posteriormente se enfocaron en sanar el alma del pueblo a través de levantar en cada esquina y en cada plaza, estatuas, centros de convenciones, museos, pasillos, parques y jardines dedicados a la paz. En ellos se ha reunido en múltiples ocasiones la humanidad para buscar llegar a acuerdos y a un entendimiento de la convivencia fraterna en la diversidad, la ciudad entera es hoy un santuario de la paz. Así la sociedad de Hiroshima se reconstruyó y se levantó sobre una memoria de dolor con visión de paz y fraternidad, y tan solo 71 años después, Barak Obama, presidente de los Estados Unidos acudió a esta ciudad para pedir perdón y hacer votos para no volver a repetir los mismos errores como humanidad.
Haciendo un ejercicio de política comparada me pregunto ¿que habría pasado con esa sociedad si su lema fuera “6 de agosto ni se olvida, ni se perdona”? tal como algunos historiadores se han aferrado al recuerdo del 2 de octubre en Tlatelolco, o en los cientos de episodios de dolor del mexicano. Cuando una sociedad se niega a sí misma activar visiones de la inversa proporcional, queda anclada, atada y confundida a recuerdos de dolor. Y con ello no me refiero a olvidar y pretender que nada sucedió, entrar al museo de Hiroshima es revivir la memoria de todo aquello que no queremos que jamás se vuelva a repetir, pero al salir de allí, esa memoria te permite sostener encendida la flama de la paz.
En este mismo sentido se pueden observar a lo largo de la república mexicana movimientos que corroboran un renacimiento mexicano y que están aplicando la inversa proporcional en sus ciudades y localidades, muy a pesar de los gobiernos o historiadores oficiales de narrativa regresiva. Por ejemplo, las caminatas realizadas por los seguidores de Regina cada dos de octubre en Tlatelolco o el amplio movimiento de mujeres que buscan hacer de ciudad Juárez un gran santuario para la paz de las mujeres y que día con día han atraído mayor respaldo. Desde este espacio proponemos, por ejemplo, hacer de Ayotzinapa un espacio honorifico para la libertad de los estudiantes o de Noxchixtlan un santuario para los maestros, y a su vez nos estaremos sumando a iniciativas como éstas por todo el país.

* Rector del Renacimiento Mexicano
@CesarG_Madruga

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