De añejos males en el presente - Guillermo Puente Ordorica | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 14 de Marzo, 2017
De añejos males en el presente | La Crónica de Hoy

De añejos males en el presente

Guillermo Puente Ordorica

Los avances científicos y tecnológicos han albergado la esperanza en todas las épocas de contribuir al mejoramiento del desarrollo humano. Probablemente, la nueva centuria es la que más alto ha apuntado en este sentido por lo espectacular de su avances en esos campos del conocimiento. Sin embargo, el siglo XXI ha trascurrido en su primera década y media entre claros-oscuros, alentando esperanzas pero también las preocupaciones y la zozobra. Si acaso ninguna época anterior fue distinta, pero parece quedar claro que el avance del conocimiento sigue sin impactar decididamente el comportamiento humano, ni la convivencia política, social y económica en lo general. Tal vez sería exagerado pensar en un fracaso civilizatorio, pero no dejan de ser evidente los rezagos y las laguna que en la sociedad internacional han concentrado la riqueza y ensanchado la desigualdad, el miedo y la marginación.

Los contrastes entre estos desarrollos son tan claros como pensar que el conocimiento científico ha permitido el descubrimiento de nuevas galaxias similares al sistema solar, al lado del recrudecimiento de males añejos como la esclavitud y el trabajo forzado. Además, la complejidad contemporánea de los conflictos internacionales ha venido a plantar frente a nuestras narices que las amenazas a la paz y la seguridad también pueden provenir del daño irreparable al medio ambiente o la escasez del agua, pero sobre todo mediante la erosión de los cimientos de la civilización en materia de organización política, democracia y derechos humanos, relaciones económicas, sociales, culturales e interétnicas, ya sea a través de la propagación del terrorismo, la delincuencia, la corrupción y las drogas, entre otros elementos, pero también del desencanto, la frustración y la discriminación generalizada.  El escenario es tan complejo  como las soluciones mismas.

Tomemos como ejemplo, en esta maraña el caso de la trata de personas y otras formas relacionadas con la  represión y la supresión violenta de la condición humana, presente en los conflictos internacionales.

En diciembre de 2016, el Consejo de Seguridad de la ONU adoptó la resolución 2331 como producto de un debate presidido por España. En esa decisión, el Consejo condenó todos los casos de trata de personas en las zonas afectadas por conflictos armados, destacando que menoscaba el estado de derecho y contribuye a otras formas de delincuencia organizada transnacional, que pueden exacerbar los conflictos, fomentar la inseguridad y la inestabilidad y socavar el desarrollo. Concretamente, el Consejo acusó que la trata puede formar parte de objetivos estratégicos e ideología de ciertos grupos terroristas y ser utilizados como táctica por ellos, mediante el fomento del reclutamiento, el apoyo a la financiación a través de la venta, el comercio y la trata de mujeres, niñas y niños.  Específicamente, el Consejo condenó todos los actos de trata llevados a cabo por el Estado Islámico en el Irak y Levante y de grupos como Boko Haram, Al-Shabaab, el Ejército de Resistencia del Señor y otros grupos terroristas o armados con fines de esclavitud sexual, explotación sexual y trabajo forzoso. Por ello, el Consejo acordó una serie de lineamientos para la investigación y persecución de estos delitos y de sus perpetradores, incluyendo los flujos de su financiación, considerando la adopción de sanciones dirigidas a grupos e individuos dedicados a estas nefastas prácticas.

Como parte del proceso, este martes el Consejo, presidido por Reino Unido, sesionará nuevamente enfocándose en dos aspectos novedosos. Por un lado, prestar mayor atención a las consecuencias derivadas del tráfico humano como las diferentes formas de esclavitud, trabajo forzado y reclutamiento forzoso de combatientes. Por el otro lado, subrayará el papel de las organizaciones criminales transnacionales en estas actividades, particularmente en el reclutamiento de nuevos grupos vulnerables en poblaciones desplazadas. Será interesante seguir el debate tanto por los temas como por ser   la primera ocasión en la que el recientemente electo secretario general de la ONU, António Guterres, ofrecerá un informe a los miembros del Consejo respecto de la aplicación de la resolución 2331 y sobre sus propuestas para fortalecer la labor y la coordinación de los órganos subsidiarios del Consejo y de los mandatos de las operaciones de paz y de las misiones políticas de la ONU en estas esferas. 

 

gpuenteo@hotmail.com

 

Imprimir

Comentarios