Hágase porque lo digo yo. De futbol y otras cuestiones - Carlos Matute González | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Viernes 17 de Marzo, 2017
Hágase porque lo digo yo. De futbol y otras cuestiones | La Crónica de Hoy

Hágase porque lo digo yo. De futbol y otras cuestiones

Carlos Matute González

Loret de Mola hizo una crónica de la “historia secreta” del paro de árbitros orquestada desde la cafetería del hotel Fiesta Inn del aeropuerto de Toluca, que puede considerarse como la versión de la dirigencia de la Asociación Mexicana de Árbitros, toda vez que ninguno de los mencionados como los integrantes “del grupo que lideró la huelga” lo ha desmentido.

El paro dejó sin futbol a los aficionados y las reacciones fueron dispares. Salinas Pliego, uno de los dueños del balón y empresario de televisión, acusó de traidores a los árbitros y los jugadores. El Presidente de la FEMEXFUT hizo énfasis en el valor fundamental del respeto, pero favoreció los intereses de los clubes con una resolución contraria al reglamento. González Iñárritu, Presidente de la Comisión de Árbitros, que estuvo presente en la conferencia de prensa del viernes 10 de marzo en la que se anunció el castigo light a los jugadores que agredieron a los silbantes, con lo que avaló la decisión de la Comisión de Disciplinaria, el domingo 12 apeló la determinación para que el resultado se modificará incrementando significativamente las sanciones y se levantará el paro. En el proceso, dice el columnista, hubo “enojos y jaloneos, reproches y recriminaciones cuyas consecuencias políticas terminarán de verse en varios meses”(El Universal, 16-03-17).

Éste es otro típico relato de lo que sucede en las organizaciones públicas o privadas cotidianamente, cuando la razonabilidad de las decisiones se reduce a la frase hágase porque lo digo yo, sin tomar en cuenta a las personas involucradas y consecuentemente algo resulta mal. El clásico atole con el dedo y la amenaza velada que, según el periodista, les recetaron a los árbitros que pretendían la aplicación estricta del reglamento suelen ser las acciones previsibles después de una determinación autoritaria.

En el discurso político y académico, el concepto de gobernanza se utiliza para identificar a la dirigencia que se desarrolla en un escenario en que hay pluralidad de actores con fuerza de decisión y, bajo esa óptica, el gobierno es el responsable de coordinar los intereses colectivos -no quien determina unilateralmente el sentido de la acción- y orienta las políticas públicas al beneficio de la sociedad en su conjunto, respetando la visión del resto de las organizaciones involucradas.

Los dirigentes del futbol, que es uno de los centros del poder económico más relevantes en México, olvidaron que no son los dueños absolutos del balón, sino que hay otras personas que deben ser tomadas en cuenta porque sin ellos el balón no rueda. El paro es un mensaje claro. México ya cambió. Ninguna organización puede comportarse autoritariamente y con opacidad, sin sufrir las consecuencias.

La FEMEXFUT, que es un organismo privado, “filial” de una entidad que es el estereotipo de la globalización del mundo, la FIFA, no es ajena a la exigencia de un comportamiento transparente, ético y respetuoso de los derechos de sus afiliados y aficionados que se hace a cualquier ente público, gubernamental o no gubernamental.

El hágase porque lo digo yo, es la forma más rápida de llegar al fracaso en las organizaciones complejas, en las que la toma de decisiones afecta a distintas esferas con autonomía propia e intereses diferenciados. Además, resta autoridad moral ante un colectivo nacional que se ha propuesto el combate frontal a la corrupción. ¿Qué fuerza ética tiene una organización frente a otras, cuando sus comportamientos son autoritarios y caprichosos? Ninguna.

Este paro de árbitros mueve a una reflexión más amplia. ¿Cuáles organizaciones no gubernamentales o de la sociedad civil tienen la ética de la rendición de cuentas y respeto a los derechos de sus clientes o usuarios suficiente para convertirse en los modernos Torquemadas? Aparentemente la FEMEXFUT y sus asociados tienen un déficit de credibilidad y un exceso en autoritarismo. ¿A quién realmente le importa que haya democracia, transparencia y respeto al otro en su propia organización?  Este fin de semana si será de futbol y otras cuestiones.


cmatutegonzalez@yahoo.com.mx

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