No estamos rendidos, seguimos corriendo - Raúl P. Lomelí-Azoubel | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Domingo 19 de Marzo, 2017
No estamos rendidos, seguimos corriendo | La Crónica de Hoy

No estamos rendidos, seguimos corriendo

Raúl P. Lomelí-Azoubel

Ayer corrí mi cuarto medio maratón del año. Mis carreras de fin de semana se han convertido este año en mi terapia personal. Los 21 kilómetros y dos horas de carrera me ayudan a tener una conversación conmigo mismo, y utilizo el tiempo en el vano intento de comprender las razones que llevaron a los resultados del pasado 8 de noviembre. Asimismo, el visitar distintas ciudades me permiten tomar el pulso, brevemente, de la realidad del momento en distintos puntos geográficos en Estados Unidos.

La ruta de ayer en la ciudad de Dallas fue complicada. La temperatura, más cálida de lo normal, dificultó mi peregrinaje. ¿Quién traza las rutas de las carreras? Preferencias particulares de promotores y patrocinadores parecieran ser tomadas más en cuenta en detrimento de los corredores. La pendiente en el kilómetro 15 casi me subyuga, de no haber sido por un corredor con una esplendorosa capa hecha con la bandera de México, quien, seguramente, al verme casi vencido me dio una palmada en la espalda no solamente con su mano sino con su bandera puesta, y exclamó: “¡El resto es pura bajada, ya la hicimos!”

Al igual que la carrera de ayer, en Estados Unidos los distritos electorales no son trazados necesariamente en beneficio de sus ciudadanos. Estados Unidos no cuenta con el beneficio de un Instituto Nacional Electoral como en México, y esto crea graves problemas de representación directa. Les explico:

Cada 10 años, después del censo nacional de población, 43 de las 50 entidades federativas en Estados Unidos requieren trazar nuevos distritos para definir sus nuevas circunscripciones electorales. Los siete estados restantes (Alaska, Dakota del Norte, Dakota del Sur, Delaware, Montana, Vermont y Wyoming) sólo cuentan con un distrito cada uno, y por ende, la circunscripción es la geografía del estado entero.

En 37 de estos 43 estados las legislaturas estatales son las principales responsables de la redistribución distrital. Los seis estados restantes cuentan con comisiones, y de éstos, sólo en cuatro son comisiones independientes a cargo de delinear los nuevos distritos electorales. El dictamen es claro: en la supuesta cuna de la democracia moderna, el trazo de distritos electorales obedece tendencias partidistas e ideológicas.

Esto no es nada nuevo en “el país de la igualdad”. En 1812, el gobernador Elbrid­ge Gerry de Massachusetts firmó un proyecto de ley que redistritó su estado para beneficiar directamente a su partido político. Cuando se mapeó, uno de los distritos contorneados al norte de Boston se dijo que asemeja la forma de una salamandra. La palabra “Gerrymander” —una mezcla de su apellido con la palabra salamandra— nace para explicar la manipulación de límites geográficos en una circunscripción electoral.

Afortunadamente, la ciudadanía podemos anteponer demandas ante el Poder Judicial cuando existen evidencias de “Gerrymandering”, y la semana pasada, la comunidad latina en Estados Unidos obtuvo una gran victoria en contra del Estado de Texas.

Un tribunal federal dictaminó que el plan de redistribución de distritos del 2011 elaborado por la Legislatura Estatal de Texas discriminó en contra de votantes latinos en violación de la “Ley Federal de Derechos al Voto y la Constitución de los Estados Unidos”.  El panel de tres jueces concluyó que Texas había violado la Ley de Derechos Electorales al limitar la fuerza política latina en el sur de Texas, el oeste de Texas y en la área conurbana de Dallas-Fort Worth. Además, la corte dictaminó que en los distritos 23 y 26 el estado había violado la Constitución de los Estados Unidos creando ¡“Gerrymandering” racial intencional!

La decisión se emitió tomando como base el crecimiento del 38 por ciento de la población latina en Texas durante la pasada década, lo cual permitió al estado agregar cuatro nuevos distritos basados en los resultados del censo del 2010. A pesar de la importancia en el crecimiento de Latinos en Texas, la legislatura había decidido no aumentar el número de distritos electorales de mayoría latina. 

La decisión judicial marca una gran victoria para la coalición estatal de organizaciones latinas que desafió los planes de redistritación de la legislatura estatal. Dentro de esta coalición es de relevante importancia la participación de MALDEF (Mexican American Legal and Education Fund), una organización sin fines de lucro dedicada desde 1968 a velar por los derechos civiles, electorales y laborales de la comunidad latina en la Unión Americana. Esto lo logran a través de litigios siempre amparados y armados por la Constitución de Estados Unidos, y con ello forman denuncias y demandas para combatir leyes injustas e inconstitucionales. 

Las palabras de Nina Perales, vicepresidenta de MALDEF y abogada principal en el caso, fueron contundentes: “La decisión de la Corte expone el esfuerzo ilegal de la Legislatura de Texas para diluir el voto de los latinos de Texas. El fallo ayudará a proteger a la comunidad latina de la manipulación de las líneas distritales en su afán de reducir su influencia política”.

En efecto se espera que el Estado de Texas apele la decisión, y esto enviaría el caso directamente a la Corte Suprema de Estados Unidos. Pero ahora me toca decirles a ustedes, al menos en este caso, ¡el resto es pura bajada, ya la hicimos!

 

rlomeli@saberespoder.com

Twitter: @lomeli_azoubel

 

Raúl es orgullosamente hijo de trabajadores migrantes, y laboró en los campos agrícolas en California los veranos de su juventud hasta su primer año de universidad. Es autor principal de 18 guías didácticas sobre temas de finanzas, salud, tecnología y civismo, con más de nueve millones de copias distribuidas en los Estados Unidos. Actualmente es presidente del Consejo de Administración de SABE­R­esPODER, una organización dedicada al empoderamiento de la comunidad Latina en Estados Unidos.

 

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