Logra CDMX reducir 3.5 millones de toneladas de CO2 en 3 años | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 22 de Marzo, 2017

Logra CDMX reducir 3.5 millones de toneladas de CO2 en 3 años

Logra CDMX reducir 3.5 millones de toneladas de CO2 en 3 años | La Crónica de Hoy
El Programa de Acción Climática busca para el 2020 se reduzcan 10 millones de toneladas de dióxido de carbono.

La Ciudad de México redujo 3.5 millones de toneladas de dióxido de carbono en tres años, lo que implica el 32 por ciento de la meta propuesta para el 2020 en el Programa de Acción Climática.

Al presentar el Desafío de Ciudades de la Hora del Planeta, Yolanda Alonso, directora general de Planeación y Coordinación de Políticas de la Secretaría de Medio Ambiente de la Ciudad de México, explicó que uno de los factores para reducir el contaminante es la incorporación de un sistema de transporte más sustentable, como el Metrobús y los ecobuses.

El Programa de Acción Climática, señaló, busca que para el 2020 se reduzcan 10 millones de toneladas de dióxido de carbono —el cual genera daños en los pulmones—, así como lograr que los 5.6 millones de habitantes en situación de vulnerabilidad al cambio climático puedan adaptarse a los efectos adversos derivados del mismo.

Para lograrlo, se han delineado ocho estrategias: el tratamiento de residuos orgánicos de composta; las acciones de sustentabilidad en casa habitación; la modernización y eficacia energética en el Metro; la renovación de luminarias en alumbrado público; la reforestación rural y reconversión productiva; la reducción de emisiones vehiculares y uso de bicicleta como medio de transporte; el uso de gas natural en vehículos y el uso del sistema de Metrobús.

Yolanda Alonso dijo que las autoridades capitalinas no tienen una “vara mágica” para resolver todos los problemas ambientales, pero indicó que ha prevalecido la voluntad del gobierno de la ciudad para hacer un cambio en materia de transporte.

“El sistema de transporte público debe ser integral. Deben buscarse soluciones en distintas zonas de la ciudad que son las más conflictivas, hay que priorizar dónde se deben invertir los recursos que se obtengan.

“El invertir en transporte público es una inversión muy fuerte y las fuentes de financiamiento que nosotros también estamos buscando son limitadas”, expuso en entrevista con Crónica.

Recordó que aunque el gobierno de la Ciudad de México quisiera invertir grandes cantidades para el mejoramiento del transporte, tiene un techo de endeudamiento y no puede asumir una deuda que no pueda pagar.

Por su parte, Rodolfo Lacy Tamayo, subsecretario de Planeación y Política Ambiental de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), advirtió que las entidades del país, incluyendo la Ciudad de México, no cuentan con infraestructura suficiente para poder combatir los problemas de contaminación.

El funcionario manifestó que los estados de la República carecen, por ejemplo, de alternativas para mejorar la movilidad e impulsar la sustentabilidad.

Señaló que las entidades no cuentan con ciclovías, plantas tratadoras de aguas residuales y transporte público limpio.

“Tenemos un déficit de infraestructura ambiental en todas las zonas urbanas del país. Es necesario incrementar sustancialmente la infraestructura ambiental en todas las áreas urbanas. Algunas son muy pequeñas, pero tienen fuentes altamente contaminantes, como las ciudades donde hay industrias”, resaltó.

Durante su participación, planteó que tener un automóvil es un privilegio, no un derecho, ya que, expuso, los vehículos son los responsables de los altos niveles de contaminación y, al mismo tiempo, de las dificultades para la movilidad.

Lacy Tamayo precisó que para el 2030, el 80 por ciento de la población mexicana vivirá en las ciudades, por lo que, entonces, los gobiernos deben incrementar la inversión en materia ambiental.

Informó que a partir del próximo año se implementará la Estrategia Nacional de Calidad del Aire, una norma de verificación vehicular en la que se obligará a los vehículos de todas las entidades a ser verificados.

“Hay ciudades con altos niveles de contaminación que requieren verificar y que por circunstancias propias no están verificando, es el caso, por ejemplo, de Monterrey [...] Lo importante es que verifiquen los autos para que no contaminen más de lo que es permitido y que no entren en condiciones de deterioro”, expuso.

En la capital mexicana, precisó, se reducirá el número de verificentros de 67 a 55, debido al avance de la tecnología, que permite a a los automóviles verificar a través de las computadoras de los vehículos.

Expuso que los automóviles modelos a partir del 2006 cuentan con el Sistema de Diagnóstico a Bordo (OBD, por sus siglas en inglés), el cual es más funcional que los propios verificentros, ya que permite conocer si los automotores tienen buen estado.

Dijo que, ante esto, cerca del 50 por ciento de los vehículos, de los 2.4 millones de autos registrados en la Ciudad de México ya no necesitan ser llevados a los verificentros, pues ya no se requiere de dinamómetros para hacerles las pruebas.

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